Entrar Via

La Sangre No Miente, Pero Él Sí romance Capítulo 304

[También lo siento mucho por haberte lastimado. Aparte de decirte perdón, de verdad no tengo nada más que decirte.]

Después de leer el mensaje que él le mandó, Kiara sintió cómo la rabia y la tristeza se le amontonaban en el pecho. Sin pensarlo dos veces, lo bloqueó de todos lados.

...

Al día siguiente.

Ocho de la mañana.

Kiara se puso un conjunto de saco y falda color crema, elegante y sobrio, y caminó segura sobre sus tacones hasta la sala de juntas de la sede central del museo.

Los directores y subdirectores de las tres sucursales ya habían recibido la notificación de la reunión, así que estaban esperándola desde temprano.

En cuanto la vieron entrar, todos se pusieron de pie para saludarla.

—Buen día, señorita Kiara.

—Buenos días a todos, tomen asiento, por favor.

Kiara se sentó en la cabecera de la mesa. Luego, deslizó una carpeta hacia el centro de la mesa, su voz sonó tranquila pero con una autoridad que no dejaba lugar a protestas:

—Se adelantó la fecha del inventario y liquidación de fin de año. Como dicta el reglamento, durante este proceso todas las llaves de las sucursales estarán bajo resguardo aquí en la sede central, así evitamos cualquier confusión en los procedimientos.

Alzó la mirada hacia los tres, observándolos uno por uno.

—Les pido que, por favor, entreguen ahora mismo tanto las llaves principales como las de repuesto de cada sucursal. Una vez que termine el inventario, podrán recuperarlas.

Apenas terminó de hablar, Óscar, que estaba sentado a su izquierda, cambió de expresión. La mano con la que sostenía su taza de bebida se detuvo a medio camino.

—Señorita Kiara, normalmente nos avisan con al menos una semana de anticipación para este proceso. Esta vez fue demasiado apresurado... ¿no cree que es algo repentino?

Óscar no solo era el director de una de las sucursales, también era pariente lejano del subdirector de seguridad, Samuel. Desde que oyó lo de las llaves, un sudor frío le corría por la espalda.

Marcos, que estaba a la derecha, apoyó el comentario:

—Sí, señorita Kiara, además todavía tenemos clientes que agendaron citas para ver piezas. Si de pronto nos quitan las llaves, podríamos quedar mal con ellos.

Kiara mantuvo la calma, esbozando una leve sonrisa.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Sangre No Miente, Pero Él Sí