La página oficial colapsó en cuestión de segundos. Todo el mundo exigía una explicación para Joaquín. Algunos incluso señalaban que lo que decía la compañía no coincidía con las palabras de Joaquín, pero esos comentarios pronto se perdieron entre la multitud.
Para la mayoría, Joaquín era la víctima, y Estudio Eco de Musas, el gigante capitalista al que había que enfrentar.
—Ya es suficiente, suban el video —ordenó Carlos, sin perder la calma, mientras revisaba la tendencia en redes.
El gerente de relaciones públicas entendió de inmediato, hizo clic con el mouse y liberó el video.
Eran dos en total. El primero mostraba a Joaquín en el estudio de grabación, con una actitud tan arrogante que cualquiera fruncía el ceño al escucharlo. El segundo video narraba todo el incidente paso a paso. Al final, aparecía un fragmento pixelado, donde solo la cara de Joaquín se veía con total claridad.
En la grabación, Joaquín señalaba con el dedo a una joven, y parecía dispuesto a golpearla, aunque terminó siendo él quien quedó en evidencia.
La escena cerraba con un grito de Joaquín. Antes de que pudiera siquiera reaccionar, Jason ya había publicado en sus redes.
[Algunos insisten en decir que solo Moon puede componer para él, que yo no le llego ni a los talones.]
No mencionó nombres, pero todo el mundo entendió a quién se refería. Los rumores sobre que Santiago le había robado la canción a Joaquín se desmoronaron de inmediato.
Moon era un genio, sí, pero solo trabajaba con Iker. En cambio, Jason se había convertido en el productor más solicitado del medio; casi todos habían colaborado con él en algún momento. Nada más salir su declaración, varios artistas se apresuraron a mostrarle apoyo: unos lo hacían de corazón, otros solo buscaban quedar bien.
El escándalo seguía creciendo, y las peleas en línea no paraban.
—Súbanlo de una vez.
Apenas Carlos terminó de hablar, la página oficial lanzó una nueva declaración. No había foto, ni video, solo unas palabras:
[Nos vemos en la corte.]
Al instante, apareció otro anuncio, ahora en la página del Bufete Equilibrio Judicial:
Joaquín se disculpaba, la llenaba de palabras bonitas, le compraba regalos caros. A medio convencerla y a medio manipularla, Julia terminó completamente atrapada. Cuando le prometió lanzarla como artista a cambio de empezar una relación, aceptó.
Al ver el video, Julia por fin entendió todo. Se mordió los labios y los ojos se le llenaron de lágrimas. Cerró los ojos, respiró hondo, y cuando los abrió de nuevo, solo quedaba una calma resignada en su mirada.
—Ya salió el bufete de abogados. Mejor llama a tu papá para que te saque de este lío. Yo no puedo ayudarte más.
Un error te lleva a otro y después ya no puedes volver atrás. Ella pudo haber tenido un futuro brillante, pero lo arruinó por alguien que ni siquiera valía la pena. ¿Qué ironía, no?
Joaquín entró en pánico, sin notar el cambio en Julia; buscaba el celular con manos temblorosas.
De repente, el teléfono sonó. Era Hugo Ferrer.
Joaquín tragó saliva y, por poco, se le cae el celular antes de contestar.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Princesa