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La Noche que Dejé de Esperarte romance Capítulo 838

En el suelo de piedra apareció el impacto de la bala, justo en su ruta, con una precisión milimétrica.

Evidentemente no era un tiro fallido de alguien que quisiera liquidarla; habían disparado enfrente de ella a propósito, para impedir que avanzara.

Alguien estaba tratando de detenerla.

Josefina apretó la pistola en su mano, giró y miró hacia la oscuridad insondable: —¿Quién anda ahí?

Se acordó de la persona que la había ayudado antes.

¿Sería esa persona?

Alguien que se ocultaba en las sombras, que nunca daba la cara y que solo actuaba en los momentos de mayor urgencia.

Esa persona... ¿quién era en realidad?

Se quedó plantada un buen rato, pero nadie apareció, ni se escuchó una sola palabra. Llegó a pensar que estaba soñando, que todo era una alucinación.

Sin embargo, al mirar de nuevo hacia el frente, el agujero de bala en las piedras resaltaba con absoluta claridad.

No era una alucinación.

Los hermosos ojos de Josefina se oscurecieron de seriedad.

¿Acaso esta persona intentaba impedirle volver para que no fuera directo a la muerte?

Pero, si ella huía, ¿qué pasaría con Benjamín?

Esos mercenarios no tenían compasión alguna, y trabajaban para Ariadna. ¿Podría Benjamín hacer frente a la familia Hurtado?

No lo sabía, y no estaba dispuesta a jugársela.

Recordó todo lo que había pasado en su huida; y, por lo que parecía, siempre había sido él quien se interponía para protegerla.

En el fondo, le debía muchísimo.

El problema era que nunca lograba superar esa barrera en su interior que le impedía regresar tranquilamente con él.

Pero ahora, parecía que esta era la única forma de saldar cuentas de una vez por todas.

Bien, que así fuera.

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