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La Noche que Dejé de Esperarte romance Capítulo 834

Benjamín notó el cambio de actitud de los mercenarios. Con un tono que seguía siendo inalterable, comentó: —Parece que la próxima vez que vea a Iker tendré que decirle que sus hombres no saben cómo tratar a los invitados.

Al oír eso, los dos mercenarios no se atrevieron a seguir arrastrando a Benjamín con tanta fuerza.

¡Saber el nombre de su líder, haberlo conocido en persona y hablarle con tanta familiaridad dejaba claro que no era alguien con quien unos simples peones como ellos pudieran meterse!

¿Y si ese hombre estaba haciendo negocios con su líder?

Si hacían enfurecer a ese hombre, ¿no arruinarían los planes de su jefe?

Al final, los únicos que pagarían las consecuencias serían ellos.

Los mercenarios bajaron el ritmo. Se miraron y, luego de un instante, uno de ellos soltó a Benjamín y se alejó en otra dirección para informar de la situación al jefe enmascarado.

El otro mercenario se quedó a cargo de llevar a Benjamín ante él.

El espeso olor a humo llenaba el aire; Benjamín dedujo que debía haber un gran incendio en alguna parte.

Una leve sonrisa se dibujó en sus labios delgados, y elogió en su interior: *¡Tenía que ser mi Jose, es realmente brillante!*

Usar el fuego para atraer la atención de esa gente, y al mismo tiempo enviar una señal al exterior.

Benjamín se sintió inmensamente orgulloso.

Tras caminar unos siete u ocho minutos, el mercenario se detuvo. Inmediatamente después, se oyeron pasos acercándose a Benjamín.

Benjamín escuchó el desorden de pisadas y dedujo que debía haber mucha gente a su alrededor. Los pasos frente a él se detuvieron a una distancia de aproximadamente tres metros.

Una mirada escrutadora y afilada se clavó en él.

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