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La Noche que Dejé de Esperarte romance Capítulo 698

—¿Por qué no?

El rostro de Teresa reflejó confusión.

Benjamín respondió con calma, recostado en la cabecera de la cama. Su expresión apenas cambió.

—Ya me acostumbré a vivir en Residencial Valle Niebla.

Teresa lo miró con el ceño fruncido y, tras suspirar profundamente, aceptó:

—Está bien, si no quieres volver, me mudaré contigo a Residencial Valle Niebla. Benjamín, no puedo estar tranquila si no te cuido yo misma.

—De acuerdo.

Benjamín no rechazó la oferta.

Luego, giró la cabeza hacia la puerta de la habitación.

—¿Y Jose?

El tono de Teresa se enfrió de inmediato.

—No lo sé. No la he visto.

Lorena notó la actitud de Teresa y sintió curiosidad.

Parece que la señora Teresa no soporta a Jose.

¿Por qué será?

Mientras preparaba las agujas, Lorena intervino para aligerar el ambiente:

—¡Muy bien! A partir de hoy, haremos dos sesiones diarias. Una para desintoxicarte y otra para restaurar tus conductos.

Benjamín asintió en silencio.

Teresa miró a Lorena con admiración y le dedicó una cálida sonrisa.

—Lori, te estás convirtiendo en una doctora excepcional.

Lorena se sonrojó con timidez.

—Mis padres me enseñaron todo lo que saben. No podía defraudarlos.

Teresa suspiró, llena de nostalgia.

—A veces envidio a tus padres por tener una hija tan obediente y considerada como tú.

Benjamín comentó de repente:

—Mamá, todavía eres joven. Tú y papá deberían intentarlo de nuevo. Tal vez puedan tener otro hijo.

El rostro de Teresa se ensombreció.

—¡Benjamín! ¿Qué tonterías estás diciendo?

Pero él continuó, impasible:

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

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