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La Noche que Dejé de Esperarte romance Capítulo 298

Josefina se quedó frente a la puerta de urgencias; las manos aún le temblaban.

En ese momento, le entró una llamada de Felipe.

—Señorita León, ¿cómo está? ¿Resultó herida?

—No, estoy bien —respondió Josefina, respirando hondo para calmarse—. ¿Y ustedes? ¿Todo en orden?

—Nosotros estamos bien, pero los dos tiradores se nos escaparon —dijo Felipe, frustrado—. ¡Qué maldito descaro, atreverse a usar armas de fuego así como así!

—Investiguen a fondo. Descubran quiénes son —ordenó ella.

—De acuerdo, así será —respondió él con gran seriedad.

Era evidente que iban por ella; tenía que llegar al fondo de este asunto costara lo que costara.

—Por cierto, ¿qué hay del director Gutiérrez? ¿Cómo está? —preguntó Felipe de repente.

La voz de Josefina se volvió más ronca:

—Está herido... No sé qué tan grave sea. Poco después de subirse al coche, perdió el conocimiento.

Hubo un silencio por parte de Felipe, hasta que finalmente preguntó:

—¿Ya llegaron al hospital?

—Sí.

—Si recibe atención rápida, estará fuera de peligro. Señorita León, no se angustie demasiado —la consoló él.

Josefina murmuró en señal de asentimiento y de inmediato preguntó:

—¿Y mi abuela?

—La señora Suárez está perfecta. Ya mandé gente para que la lleve de regreso a su hospital; no se enteró de lo que pasó afuera. Señorita León, si no quiere alterarla, será mejor que no le cuente nada —le aconsejó Felipe.

A su edad, un sobresalto así podía costarle caro.

—Sí, lo sé.

Josefina colgó la llamada y se recargó contra la pared. Como si al fin hubiera encontrado dónde sostenerse, su cuerpo, que había estado tenso todo el tiempo, se relajó un poco.

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