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La Heredera Salió del Infierno romance Capítulo 83

Ethan no respondió, solo se frotó la frente con cansancio.

—Mamá, voy a investigar este asunto, pero hasta entonces, no me presiones para que tome ninguna decisión.

Su madre abrió la boca para decir algo más, pero Ethan ya se había dado la vuelta y se marchaba, su espalda era un reflejo de su determinación y frialdad.

¡Esta vez, no se dejaría manipular por nadie!

El teléfono de la sala de estar de la mansión Sandoval sonó de repente. José Sandoval, que estaba jugando a videojuegos, contestó con impaciencia, pero al oír la voz de Ethan Ramos, su rostro se ensombreció al instante.

—¿Qué has dicho?

José Sandoval apretó los nudillos hasta que se pusieron blancos, su voz era helada.

—¡Ethan Ramos!

José se levantó de un golpe, furioso y a la vez divertido.

—¿Te has vuelto loco?

Ethan guardó silencio por un momento y luego dijo con calma: —La persona a la que realmente amo es a Leonor.

—¿Leonor?

José casi escupió el nombre, la ira ardía en sus ojos. —¿Qué te ha dado? ¡Ella es la culpable de que tu hermana quedara paralítica y perdiera la memoria!

—¿Y ahora que tu hermana está casi recuperada, te mueres de ganas de volver con esa zorra?

—Si es así, ¿para qué te acercaste a Tania?

Julián Sandoval, al oír el alboroto, salió de su estudio. Al ver el rostro lívido de José, se dio cuenta de que algo iba mal.

—José, ¿qué pasa? —preguntó Julián, frunciendo el ceño.

José Sandoval soltó una risa fría y puso el altavoz. La voz de Ethan se oyó con claridad.

—No es que me haya dado nada, es que por fin he visto claro lo que siento.

—Leonor vale mucho más de lo que imaginan.

—Además, investigaré si fue ella realmente quien lastimó a Luna.

—¡Comparada con Leonor, es su familia la que me repugna!

—¡Paf!

Se sentía aterrorizada e inquieta.

En ese momento, ya no había rastro de su actuación habitual; las palabras de Ethan la habían herido de verdad.

¿Cómo era posible…?

¿No habían prometido sus hermanos que Ethan se casaría con ella en poco tiempo?

¡Leonor!

¡Todo era culpa de Leonor!

La mirada de Tania se volvió cada vez más feroz.

Inevitablemente, su odio hacia Leonor creció.

¿Por qué no podía haberse quedado en la cárcel para siempre o desaparecer en algún lugar?

Desde que Leonor regresó, toda su vida perfecta se había desmoronado.

El deseo de Tania de hacer desaparecer a Leonor de este mundo era exactamente el mismo que sintió cuando descubrió que no era la verdadera heredera de la familia Sandoval.

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