Los pétalos de un suave color violeta de la flor de Nochebuena brillaban bajo la luz, y sus raíces aún conservaban el aroma a tierra fresca.
Don Soler se acercó a observarla y no pudo evitar exclamar con admiración.
—Así que esta es la flor de Nochebuena…
—Qué belleza.
Desde que la flor llegó, Fernando Soler no la había visto.
Era la primera vez que la contemplaba.
Leonor la tomó para examinar su tallo y, con delicadeza, arrancó un trocito de hoja y se lo llevó a la boca para masticarlo finamente.
Leonor asintió.
—Esta flor de Nochebuena es de una calidad excepcional, su potencia medicinal debe ser muy alta.
—Y tiene la edad suficiente, es perfecta para el antídoto.
Ya que el ingrediente más importante estaba listo.
No perdieron más tiempo y comenzaron a trabajar en la fórmula del antídoto.
Leonor, con más experiencia en medicina tradicional, tenía una visión única sobre la combinación de propiedades de las hierbas y los métodos de decocción antiguos.
Don Soler, por su parte, se inclinaba más hacia la medicina moderna, con años de experiencia en investigación médica, y se centraba más en el diseño experimental y la proporción de los componentes.
Sus escuelas de pensamiento y sus enfoques eran completamente diferentes, pero se complementaban de manera sorprendente.
Durante toda la tarde, el laboratorio se llenó con el susurro de las hierbas al ser molidas, el tintineo de los tubos de ensayo y el murmullo de sus conversaciones.
Finalmente, basándose en casos similares y en su propia experiencia, prepararon diez versiones diferentes del antídoto.
—Ahora toca probarlas.
Leonor se secó el sudor de la frente y exhaló profundamente. Preparar fórmulas era mucho más agotador que la acupuntura.
Pero crear la fórmula era solo el primer paso.
Leonor miró a Don Soler. —Necesitaremos tomar algunas muestras de sangre del señor Morales para las pruebas.
Don Soler asintió: —Voy a por ellas ahora mismo.
Media hora después, Don Soler regresó con varios tubos de ensayo que contenían la sangre del señor Morales.
Leonor mezcló cada una de las diez fórmulas con las muestras de sangre, las colocó en placas de Petri y las conectó a instrumentos de precisión para analizar su eficacia.
—Los resultados tardarán aproximadamente una semana en salir.
Dijo Don Soler, observando los datos que parpadeaban en la pantalla.

VERIFYCAPTCHA_LABEL
Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Heredera Salió del Infierno