Entrar Via

La Heredera Perdida: Nunca Perdona romance Capítulo 278

Johnathan hizo una pausa, luego dejó escapar una risa tranquila.

—Has aprendido a jugar, ¿eh?

Le había hecho una pregunta directa sobre Shane, pero ella había cambiado de tema y sacado a relucir lo de anoche en su lugar —utilizando la culpa para cambiar el equilibrio a su favor. Era una jugada de negociación inteligente.

Atrapada con las manos en la masa, Sierra miró hacia otro lado un poco culpable, pero aún así no cedió.

—Prométemelo primero.

Johnathan tamborileaba rítmicamente sobre el volante mientras consideraba la situación. Esta dinámica de negociación con ella representaba algo novedoso y, debía admitirlo, bastante entretenido. Decidió seguirle el juego.

—¿La segunda condición? Aceptada sin problemas. ¿Pero la primera? Ni hablar.

Sierra intentó protestar, pero él la interrumpió con firmeza.

—Ni aunque esté en mi lecho de muerte.

Quedaba claro que aquello constituía una negativa absoluta e irrevocable.

Ella tensó los labios, evaluando sus opciones.

—Entonces olvidémonos de las habitaciones separadas —replanteó su postura—, pero tienes terminantemente prohibido repetir lo de anoche. Esa es mi condición innegociable. No hay margen de discusión.

Al devolverle sus propias palabras, consiguió arrancarle una risa espontánea a Johnathan. Aunque la situación con Shane le había provocado un considerable malestar, este breve interludio logró disolver parcialmente su frustración.

—De acuerdo, acepto tus términos. ¿Podemos ahora abordar el asunto de Shane? —preguntó, volviendo al tema principal.

Sierra comprendió que era imposible eludir la conversación, pero al menos percibía que la intensidad en su mirada se había atenuado. Respiró profundamente y procedió a relatarle la reciente aparición de Shane en el campus universitario.

Deliberadamente omitió el episodio de las flores, pero Johnathan, perspicaz como siempre, detectó inmediatamente las lagunas en su narración.

—¿Y después? —inquirió con agudeza—. ¿No volvió a establecer contacto contigo?

Acorralada por su intuición, no tuvo más alternativa que revelarle el resto de los acontecimientos.

Johnathan emitió una risa amarga, cargada de indignación.

—¿Así que si no hubiera preguntado específicamente, habrías mantenido todo esto en secreto?

—No hay nada de qué hablar. El tipo está loco. Solo lo hizo para molestarnos. —Sierra claramente no tomaba en serio la supuesta confesión de Shane. Para ella, era solo una broma patética.

Pero Johnathan no respondió. Solo la miró.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Heredera Perdida: Nunca Perdona