Entrar Via

La Heredera Perdida: Nunca Perdona romance Capítulo 240

Este hospital era el mismo donde había estado la abuela de Sierra. Ya que estaba allí, quería visitar al Dr. Zahn antes de marcharse. A Jonathan no le entusiasmaba la idea, pero no dijo nada. Se iban en unos días, y Sierra quería expresar su gratitud. Después de todo, el Dr. Zahn había sido quien cuidó de su abuela.

Cuando vio a Sierra y Jonathan juntos, el Dr. Zahn entendió inmediatamente por qué habían venido. Dejó escapar un suspiro silencioso y dijo:

—Tu abuela a menudo me hablaba de ti. Siempre estaba orgullosa de tener una nieta como tú. Esperaba que siempre fueras feliz.

—Lo sé —respondió Sierra suavemente—. Me he encargado de todos sus asuntos. Vine hoy para despedirme.

—¿Te vas?

El Dr. Zahn se sorprendió momentáneamente. Su mirada se desvió hacia Jonathan, como si ya hubiera adivinado la razón. Había un rastro de decepción en su expresión, pero aun así dijo:

—Probablemente sea lo mejor. Maviston era demasiado pequeño para alguien como tú. Necesitas un escenario más grande. Espero que tu futuro sea brillante.

—Gracias, Dr. Zahn. Le deseo lo mejor también.

Sierra estaba verdaderamente agradecida con él. Hablaron un rato antes de que finalmente se marchara.

...

Mientras bajaban las escaleras, Sierra se detuvo de repente. No muy lejos, alguien familiar estaba sentado en una silla, con la cabeza gacha.

Siguiendo su mirada, el Dr. Zahn habló:

—Ha estado viniendo aquí mucho. Su madre está enferma.

Hablaba de Sean. Sierra ya sabía sobre la enfermedad de Eleanor, pero el Dr. Zahn dio más detalles.

—Es un tumor benigno, pero las posibilidades de recurrencia son altas.

Él conocía el pasado de Sierra con la familia Xander, por eso había preguntado.

Al escuchar esto, Sierra apretó ligeramente los labios. No se acercó a él. En cambio, se dio la vuelta y se fue con Jonathan.

...

Durante el trayecto hacia su residencia, Sierra manifestó inesperadamente:

—Voy a restituir el apartamento a la familia Xander.

Aquel lujoso inmueble donde había residido inicialmente le había sido concedido por Bradley. En aquella época, probablemente ni siquiera él habría anticipado semejante desenlace para la familia Xander. Ahora, tras su bancarrota, todas sus propiedades habían sido embargadas. Eleanor y Sean habitaban una vivienda que Evan había recibido de su institución académica. Pero con la enfermedad de Eleanor, los gastos médicos se multiplicarían vertiginosamente. El capital que Sierra había entregado a Sean resultaba exiguo, apenas suficiente para una contingencia.

Jonathan ni siquiera pestañeó.

—Procede como estimes oportuno.

Para él, una propiedad carecía de importancia. Únicamente conservaba su residencia por los recuerdos que atesoraba.

Sierra se giró hacia él e indagó:

—¿No consideras que estoy siendo excesivamente indulgente?

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Heredera Perdida: Nunca Perdona