Entrar Via

La Guerra de una Madre Traicionada romance Capítulo 855

La voz del tipo sonaba tan desagradable que casi se podía percibir su lujuria en el aire.

Sebastián Fonseca ni siquiera volteó a ver en esa dirección, y mucho menos detuvo su paso. No tenía la menor intención de meterse en problemas ajenos.

—Esteban Román, si te atreves a tocarme, mi hermano va a acabar contigo, ¡te lo juro!

—Señorita Hoyos, no se preocupe, yo me voy a hacer responsable. Luego iré a la familia Hoyos a pedir su mano, así que su hermano no tendrá motivos para matarme.

—Prefiero morirme antes que casarme contigo.

—Señorita Hoyos —el hombre la interrumpió, soltando una risa burlona—. En ese momento, usted ya no podrá decidir.

A pesar de escuchar todo esto, la expresión de Sebastián siguió tan impasible como al principio. No mostró ni una pizca de interés o emoción. Incluso apuró el paso, como si quisiera alejarse cuanto antes de ese asunto problemático.

De pronto, una mujer de cabello desordenado salió corriendo a tropezones desde los arbustos cercanos.

—Señorita Hoyos, deje de correr, no tiene a dónde ir —gritó el hombre desde atrás.

La mujer huía desesperada, sin fijarse por dónde iba. De pronto, divisó a lo lejos la silueta de un hombre parado junto al camino. Sus ojos brillaron al instante y corrió directo hacia él, como si se aferrara a la última esperanza.

—Me llamo Rocío Hoyos —dijo a toda velocidad, casi sin aliento—. Este tipo quiere hacerme daño; si me ayudas, te lo juro que te lo voy a recompensar.

El lugar era tan apartado que ni siquiera había alumbrado público. Si no te acercabas, no podías distinguir el rostro de nadie. Solo que ese hombre, de figura alta y esbelta, parecía fundirse con la penumbra. Solo su sombra imponía respeto y hasta imponía miedo.

Esteban lanzó una advertencia con voz cortante:

—Te lo advierto, no te metas en lo que no te importa. Esto es entre la señorita Hoyos y yo. Así salgas a decir lo que quieras, nadie te va a creer. La familia Valdés tampoco te lo va a perdonar.

El hombre, cubierto por la oscuridad, seguía sin decir palabra.

Rocío no perdió el tiempo y añadió:

—Si hoy me salvas, pase lo que pase después, yo me hago responsable. Soy la hija mayor de la familia Hoyos, seguro has escuchado mi nombre. Si me ayudas, la familia Hoyos te deberá un favor. Puedes pedir lo que quieras, yo te respaldo. Nadie se atrevería a tocarte ni un pelo.

Capítulo 855 1

Capítulo 855 2

Verify captcha to read the content.VERIFYCAPTCHA_LABEL

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Guerra de una Madre Traicionada