—Sí, Eva es increíble. También sabe tocar el violín, es buenísima en deportes extremos y hasta corre carreras de carros... ¡Se ve tan genial cuando maneja!
Araceli, como si hubiera encontrado alguna debilidad, comentó:
—Thiago, tu salud no es buena, así que no puedes hacer esos deportes tan intensos. Sobre todo las carreras de carros, son muy peligrosas.
Thiago se apresuró a explicar:
—Eva no me deja hacer esos deportes. Ni siquiera me subí al carro, solo me dejó mirar. Dijo que hasta que no me recupere por completo, no puedo intentar nada de eso.
En el fondo, Thiago se prometió a sí mismo que algún día estaría tan fuerte como Eva. Quería ponerse bien, aprender de ella, y ser tan hábil como ella en todo.
La sonrisa de Araceli se desvaneció poco a poco.
Después de todo, el cariño de los niños nunca dura demasiado. Cuando encuentran algo o alguien mejor, simplemente dejan atrás lo que antes les gustaba.
Eva era demasiado sobresaliente. Con solo aparecer, se había llevado la atención de Thiago sin esfuerzo.
A futuro, si Araceli quería usar a Thiago para acercarse a André, sería mucho más difícil.
Su mirada, casi imperceptible, se deslizó hacia Sebastián, quien iba manejando el carro.
Por suerte, aún contaba con el apoyo de Sebastián.
Sin embargo, él era como una bomba de tiempo, todo menos estable.
Aunque le estaba ayudando, solo actuaba según lo que le daba la gana.
Era más difícil de controlar que Fabián Guerrero.
...
En otro carro, André iba manejando justo detrás del de Sabrina.
Jorge, sentado en el asiento trasero, preguntó:
—André, ¿por qué no invitaste a la señorita para que viniera contigo? Yo hasta le guardé el asiento del copiloto.
Al escuchar a Jorge, a André le recorrió una incomodidad inexplicable.
—No soy su chofer personal, ¿por qué tiene que sentarse en mi carro?
—Ella fue quien le salvó la vida a Fabián.
Jorge entendió de inmediato el trasfondo de ese comentario. André estaba empezando a marcar distancia con Araceli.
Si dejaba de preocuparse por Araceli, seguramente buscaría la manera de recuperar a Sabrina. Ya la había herido una vez, y Jorge no iba a permitir que volviera a pasar.
Pensando en esto, Jorge soltó:
—Parece que últimamente Fabián se metió en problemas con Fidel Castaño. Escuché que Fidel ya anda diciendo por ahí que va a frenar los pedidos del Grupo Guerrero.
—André, ¿no crees que deberíamos ayudar a Fabián? La familia Castaño no es cualquier cosa, y no creo que el Grupo Guerrero pueda con ellos.
—Incluso escuché que el señor Guerrero ya está molesto con Fabián y hasta está considerando quitarle el puesto de heredero.
—Si no intervenimos, Fabián va a caer de lleno en la trampa de Fidel. Ya lo veo venir.
André guardó silencio unos segundos antes de responder:
—Jorge, justamente porque cada vez que pasa algo tú me presionas para ayudarlo, es que él se siente con derecho a hacer lo que le da la gana. Por eso nunca aprende.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Guerra de una Madre Traicionada
Not to mention that the translation is flawed too, right!?...
Wow, what a joke! It's only released up to chapter 200, after which it's blocked, and then released again from chapter 1434 onwards. That's ridiculous!...