Entrar Via

La Guerra de una Madre Traicionada romance Capítulo 659

¿Fabián Guerrero de verdad soltó el rumor de que Sabrina Ibáñez era la amante?

Si se tratara de otra persona, quizá habría caído en la duda. Pero él había visto con sus propios ojos la bronca que Sabrina y Fidel Castaño tuvieron aquella noche. No es que se fueran a matar, pero la tensión entre ellos se podía cortar con cuchillo. Eran como agua y aceite: simplemente no se soportaban.

Que Sabrina y Fidel se vieran… para él no era raro. Al fin y al cabo, la relación de Sabrina con Hernán Castaño era de sobra conocida. Si Hernán se enteraba de algo así, seguro obligaría a Fidel a disculparse. La mujer que apareció de la nada esa noche ni siquiera le importaba.

Si Fidel era un loco de remate o simplemente estaba jugando a dos bandas, a André Carvalho no le interesaba para nada.

André miraba la noticia en la pantalla, pensativo. Pasaron varios minutos hasta que rompió el silencio:

—Quiero que toda la información sobre Sabrina desaparezca de los medios, entienden…

Pero apenas terminaba de hablar, Iván Silva se adelantó:

—Señor Carvalho, justo antes de entrar, mi asistente me mandó un mensaje. La señorita Ibáñez ya salió a aclarar todo públicamente. Admitió que sí estaba saliendo con Fidel, pero que no tenía ni idea de que él tenía novia.

André levantó las cejas, primero sorprendido. Luego, entendió todo de golpe.

Sabrina, con ese movimiento, había dejado a Fidel en la cuerda floja. Si ella hubiera dicho que solo eran amigos y que solo salieron a comer, la otra mujer habría quedado como una celosa irracional. Pero al admitir que sí estaban saliendo, el asunto cobraba otro peso.

Pensando en eso, André ordenó:

—Entonces, háganlo así: orienten todo para que la gente vea que Sabrina no sabía nada, que ella también fue víctima.

Iván echó una mirada rápida a André, dudando. Al final, preguntó:

—¿Y con lo de Fabián Guerrero qué hacemos?

Si la idea era que la opinión pública viera a Sabrina como víctima, eso quería decir que André no pensaba sacar el tema de las tendencias.

—Sabrina, de verdad lo siento. No tenía idea de que Fidel llevaba años con otra novia. Ese tipo siempre ha sido muy reservado. Es culpa mía, nunca debí involucrarte en este lío.

Al escuchar la voz de Hernán, a Sabrina le picó la conciencia. Después de todo, ella misma había planeado todo esto.

—Hernán, solo fue una comida, nada más. Como quien sale con un amigo, no pasa nada —le contestó Sabrina, tratando de restarle importancia.

Hernán suspiró:

—La culpa es mía. Siempre creí que él estaba soltero… Si lo hubiera sabido, nunca te lo habría presentado, así no te verían envuelta en chismes.

Sabrina trató de consolarlo:

—Hernán, esto no es su culpa. La gente que quiere hablar mal de mí, aunque no existiera este asunto, igual encontraría de qué hablar.

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Guerra de una Madre Traicionada