—Gracias, Sabrina —respondió André con la voz ronca—, pero... creo que ya no será necesario.
Sabrina entendió la indirecta de inmediato.
—De acuerdo, entiendo.
Tras colgar, Sabrina y Sebastián fueron a buscar a Thiago.
El niño estaba muy desanimado.
Por muy mala que fuera la relación entre Sabrina y Fernanda, ella no dejaba de ser la abuela de Thiago, y siempre lo había querido de verdad.
Era lógico que el niño estuviera triste ante la gravedad de su abuela.
Por suerte, a Sebastián se le daban muy bien los niños y no tardó en distraer a Thiago, logrando que se animara un poco.
Ese día, Sabrina estaba sentada a la mesa, viendo cómo Thiago y Sebastián jugaban ajedrez, cuando su celular sonó.
Era André otra vez.
Sabrina checó la hora: las ocho de la noche.
Sintió una punzada en el pecho, presintiendo lo peor.
Salió al balcón y contestó.
—¿Qué pasó, André?
Al otro lado de la línea, la voz de André sonaba temblorosa.
—Mi madre quiere ver a Thiago por última vez.
A Sabrina se le cayó el alma a los pies.
Si decía que era la última vez, significaba que Fernanda estaba a punto de fallecer.
Colgó el teléfono, se acercó al niño y le dijo:
—Thiago, arréglate. Nos vamos al hospital.
Sebastián, intuyendo lo que pasaba, se puso de pie.
—Yo los llevo —se ofreció.
Sabrina no se negó.
Media hora después, llegaron al hospital.
André tenía un semblante sombrío y se veía demacrado.
—Sabrina, qué pena hacerte venir hasta acá.
Cuando Sabrina despertó, se encontró en un lugar completamente desconocido.
Intentó llamarlo:
—¿Sebas? ¿Sebas?
Escuchó el ruido de la puerta abriéndose y unos pasos acercándose.
Pensó que era él, pero al ver al hombre que entró, su expresión se endureció.
Su mirada se volvió cautelosa de inmediato.
—¿Jorge Olivares? ¿Qué haces tú aquí?
De golpe, los recuerdos previos a su desmayo volvieron a su mente.
Ella y Sebastián habían asistido al funeral de Fernanda.
De repente, se desató un incendio en el lugar; todo se llenó de humo y el pánico se apoderó de los asistentes.
Al enterarse de que Thiago seguía en el piso de arriba, ella y André se separaron para ir a buscarlo.
Sebastián, por supuesto, no iba a dejar que Sabrina arriesgara su vida.
Le ordenó que se quedara en un lugar seguro mientras él mismo subía a rescatar al niño.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Guerra de una Madre Traicionada
Not to mention that the translation is flawed too, right!?...
Wow, what a joke! It's only released up to chapter 200, after which it's blocked, and then released again from chapter 1434 onwards. That's ridiculous!...