—Con cuidado.
Sabrina Ibáñez respondió:
—Sebas me acompañará, no correré ningún peligro.
André Carvalho, por supuesto, sabía que Sabrina iría con Sebastián Fonseca. Sin embargo, al escuchar cómo ella confiaba tan ciegamente en él, sintió una opresión en el pecho. Suspiró con pesadez.
—Está bien.
Después de colgar, Sabrina le contó todo a Sebastián.
Al escucharlo, él pareció sorprenderse un poco.
—¿Cómo es que Fernanda tuvo un accidente de coche de repente?
—Fernanda padece de migrañas desde hace tiempo —explicó Sabrina—. Según André, tuvo un ataque de dolor mientras conducía y por eso chocó.
—¿Y el chofer de la familia Carvalho? —preguntó Sebastián.
—Quién sabe a quién iba a ver, pero no dejó que la acompañara.
Al ver que Sebastián indagaba tanto, Sabrina no pudo evitar preguntar:
—¿Pasa algo, Sebas? ¿Hay algo raro con el accidente?
—Solo me parece un poco sospechoso.
—Es la madre de André —comentó ella—. Ya sea un accidente o algo provocado, estoy segura de que él lo investigará a fondo.
Al fin y al cabo, todo ocurrió en Cartagena y se trataba de Fernanda, a quien ella detestaba; en el fondo, no era su problema. En el pasado, esa mujer le había hecho la vida de cuadritos, así que el accidente no le provocaba la más mínima compasión.
Una vez que tuvieron todo listo, Sabrina y Sebastián tomaron un vuelo de regreso a Cartagena junto con Thiago Carvalho.
***
En el aeropuerto, Daniela Blasco, al enterarse de que Sabrina regresaba, fue a recogerlos.
Sabrina llevó a Thiago al hospital, se lo entregó personalmente a André y luego se marchó.
En el camino de regreso, Daniela comentó:
—Sabrina, ya mandé limpiar el departamento donde vivías antes. Tú y Sebas pueden instalarse ahí directamente.
En este viaje, Sabrina planeaba quedarse en su antiguo hogar.
Daniela se sorprendió un poco.
—No, para nada.
Sabrina miró de reojo el celular de su amiga y le preguntó con una sonrisa:
—¿Segura que no hay nadie por ahí?
Daniela se sonrojó y respondió un tanto apenada:
—Bueno, la verdad es que sí hay alguien que me llama la atención... pero todavía no somos nada oficial, apenas nos estamos conociendo.
Sabrina sintió mucha curiosidad por el chico.
—Apenas llevas medio mes en Cartagena, ¿no? ¿Qué tanto encanto tiene este hombre para traerte así? ¿O de plano está guapísimo?
A excepción de sus amores platónicos en la escuela, Daniela no se había interesado en nadie en años. El matrimonio de Sabrina la había dejado aterrada con la idea de casarse. Para que un hombre le gustara a Daniela, tenía que ser demasiado encantador o increíblemente guapo.
Daniela se aclaró la garganta, bastante avergonzada.
—Este... la verdad es que todavía no sé cómo es físicamente.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Guerra de una Madre Traicionada
Not to mention that the translation is flawed too, right!?...
Wow, what a joke! It's only released up to chapter 200, after which it's blocked, and then released again from chapter 1434 onwards. That's ridiculous!...