Entrar Via

Jefe Irresistible: Rendida a su Pasión (de Maria Anita) romance Capítulo 995

"Anabel"

Decidimos reunir a todos otra vez después de que me fuera a casa y solo entonces contaríamos quiénes serían los padrinos. Eso pasó una semana después de que los bebés nacieran. Reunimos a la familia y los amigos para un almuerzo.

—Y al final, Rick, vamos a lo que interesa, ¿quiénes serán los padrinos de estas gracias? —Patricio preguntó mientras jugaba con los niños.

—Bueno, como ya deben imaginar, Don y Del van a ganar un ahijado. —Rick apenas había terminado de hablar y Adele ya estaba saltando y aplaudiendo, en una euforia contagiante.

Entonces, tomé a Selena de la canasta de mimbre y fui hacia nuestros hermanos. Don ya tenía los ojos rojos.

—Don, sé que aún piensas que fallaste conmigo. Pero no fallaste, porque cuando realmente necesité, cuando las cosas se pusieron muy difíciles, cuidaste de mí. Y por eso elegimos a ti y a Adele para que sean los padrinos de Selena, porque sabemos que van a cuidarla cuando sea necesario y para que te convenzas de una vez por todas de que eres el mejor hermano que podría haber tenido. Y, si por algún motivo en tu cabeza, aún tienes alguna duda de que hiciste todo lo que pudiste por mí, y sí lo hiciste, tienes tu segunda oportunidad con mi hija. —Puse a mi hija en brazos de mi hermano. Fue muy significativo y muy emocionante la forma como recibió a nuestra niña y me abrazó, tan protector con nosotras dos.

—Te prometo, Bel, que voy a ser mejor para ella. —Me dio un beso en la frente y después envolvió a Adele y a Selena en un abrazo emocionado.

Entonces Rick tomó a Benicio, había una duda muy grande sobre la segunda pareja de padrinos, pero al final hicimos nuestra elección, con la certeza de que pronto tendríamos más hijos para ser bautizados.

—Todos ustedes son amigos, en realidad, son hermanos, somos una familia grande y unida. Ana y yo pretendemos darle un ahijado a cada uno de ustedes, pero, por ahora, vamos a entregar a Benicio a dos amigos que llegaron por último, vinieron por medio de dos amigas que amamos mucho, y que, de cierta forma, son responsables de la existencia de estos dos bebés, ya que fue gracias a ellos que conocí a mi chica bonita. —Rick sonrió. —Es poco convencional, pero ya nos informamos y es posible...

—¡Ay, Dios mío, soy yo! —Thales saltó inmediatamente y empecé a reír. —¡Soy yo, soy yo, soy yo!

—Tú y PH son amigos muy queridos y que me ayudaron mucho a pasar por una fase difícil. Fueron ustedes quienes me dijeron que me abriera a la vida y fue por eso que acepté la compañía de Ana esa noche. Son parte de esta familia. Y tengo certeza de que, así como me dieron buenos consejos, le darán buenos consejos a su ahijado. —Rick le entregó a Benicio a Thales y PH.

—Ah, mi bien, ahora ya no eres mi persona preferida en la tierra. —PH le habló a Thales. —¡Ahora mi persona preferida eres tú, Beni!

Rick me abrazó, sentí que nuestros hijos fueron puestos en buenas manos. Estarían siempre rodeados de amor y seguridad.

Pero el mejor momento de maternidad estaba lejos de llegar al fin. Fui la primera de las chicas en dar a luz. Pero dos después del almuerzo en nuestra casa fue el turno de Manu de traer al mundo a Valentín, al día siguiente de la fiesta de cumpleaños de Azucena y Flavio estaba completamente eufórico, como si fuera papá por primera vez. Esta vez, Lisa y Patricio fueron escogidos como padrinos.

—Calma, Cat, ya estamos llegando. —Traté de calmarla, pero insistió.

—¡Ana, Clarissa va a nacer ahora! —Cat habló y el celular se me cayó de la mano.

Ahí fue una confusión. Sandra le mandó a Douglas parar el auto y nosotras dos bajamos. Hice que Cat se acostara en el asiento y cuando miré debajo de su vestido, el bebé ya estaba coronando. Clarissa estaba naciendo. Ayudaba a Catarina, de la manera que había visto en cientos de videos, atenta para sostener al bebé y Sandra entró del otro lado y apoyó la cabeza de Cat. Minutos después el bebé lloró, esa niñita linda había nacido. La puse sobre Catarina, me quité el cardigan que estaba usando y lo puse sobre ellas y entré al auto al lado de Douglas.

—Tienes cinco minutos para llegar a ese hospital. —Hablé en un tono más amenazador de lo que planeaba.

Cuando llegamos al hospital ya estaban todos ahí. Catarina fue llevada de prisa, pero afortunadamente todo estaba bien con la mamá y el bebé. Nunca imaginé que pasaría por eso y fue emocionante ayudar a esa criatura a venir al mundo. Más tarde, Catarina y Alessandro nos llamaron.

—Ven acá, Ana. —Catarina me llamó y puso a Clarissa en mis brazos. —Ya habíamos elegido a ti y a Rick, pero parece que esta niñita es muy voluntariosa ¡y quiso venir al mundo por las manos de la madrina!

Mis ojos se agrandaron, no esperaba aquello. Fue una sorpresa y un lindo regalo. Sentí como si hubiera ganado otra hija más. Me emocioné y Rick, él estaba llorando abrazado a Alessandro. La vida no tenía cómo ser más perfecta. Pero Catarina le juró a Alessandro que, después de esta, no quería más hijos y todos nos reímos de la cara de lamento de Alessandro.

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Jefe Irresistible: Rendida a su Pasión (de Maria Anita)