Entrar Via

Jefe Irresistible: Rendida a su Pasión (de Maria Anita) romance Capítulo 863

"Anabel"

Casi me estaba asfixiando ahí mientras escuchaba esa historia ser contada. Eran tantas maldades contra tantas personas que simplemente no tenía explicación para lo que hacía mi padre. Si no se hubiera metido, mi mamá se habría casado con un buen hombre y probablemente habría sido feliz y probablemente todavía estaría viva. Tal vez Don y yo ni existiríamos, pero ella estaría viva.

Mi cabeza todavía daba vueltas asimilando toda esa historia y el silencio flotaba entre nosotros, hasta que Melissa lo rompió, fue la primera en pronunciar una palabra.

—Pero... —Tenía algo que decir, pero su pensamiento quedó incompleto. —No, sería demasiado... —Respiró y pensó. —Pero, oye Alencar, dijiste que supiste que Antonia se embarazó poco después de que se encontraran y que Leonel descubrió ese encuentro... entonces, ¿será que... no, tonterías, olvídenlo. —Melissa cambió de tema, pero Donaldo parecía haber sido el único que entendió lo que estaba diciendo.

—Creo que pensé lo mismo que tú, Melissa. —Don declaró. —Y eso puede ser la fuente de tanto odio sí.

—Pero, Donaldo, si él tuviera la duda, eso sería tan fácil de resolver. —Melissa y Donaldo parecían hablar en código.

—Pero el orgullo de ese hombre es demasiado grande. ¿Y si no tuviera duda? ¿Y si fuera certeza, aunque sea una certeza que solo existe en su cabeza? —Donaldo le preguntó a Melissa.

—Oigan, ¿pueden compartir lo que están pensando los dos geniecitos? —Rick bromeó y me miraron al mismo tiempo, como si pensaran en cómo decir algo sin lastimarme.

—¡Por favor, hablen de una vez! —Pedí apoyando la cara en mis manos.

—Habla tú, Don, es tu familia. —Mel le cedió la palabra a Don, lo que me hizo pensar que, fuera lo que fuera que pensaron y que nadie más entendió, solo podía ser grave.

—Alencar, discúlpame si estoy siendo irrespetuoso, pero necesito preguntar. Tú y mi mamá, cuando se encontraron, ¿tuvieron digamos una recaída? —Don preguntó con mucho cuidado y lo miré sin entender la necesidad de aquello.

—¡Ah, entendí! —Alencar sonrió. —No, Don, no pasó nada entre nosotros. Tu mamá jamás habría sido infiel al matrimonio. Era una mujer muy digna. Pero sí, en esa cabeza enferma, tu padre puede pensar que fue traicionado y que... bueno, ya sabes.

—¿Puedes aclarar lo que sabes, Don? —Lo miré impaciente.

—Bel, nuestro padre siempre hizo distinción entre nosotros dos. —Don estaba hablando despacio, como si no quisiera asustarme.

—Sí, ¡siempre fue un machista! —Conocía bien los defectos de mi padre.

—Sí, pero también siempre trató a Ilana mejor de lo que te trata a ti. —Eso era verdad, era puro amor para esa falsa.

—Sí duele, pero mira a tu alrededor. ¿Sabes por qué todas estas personas están aquí hoy? Es por ti, Ana. Porque aquí está tu verdadera familia ahora, quien te ama y está dispuesto a ir a la guerra, matar o morir por ti. ¡Ya no estás sola! Entiendo que por mucho tiempo te sentiste así, pero ya no más. —Melissa tenía razón en cada palabra que dijo. La abracé y agradecí por tenerla en mi vida.

—¡Tienes razón! Gracias. —Cuando la solté, me sequé las lágrimas y miré a Alencar, había sufrido en esa confusión y estaba reviviendo todo aquello por mí. Le extendí mi mano y él la sostuvo con cariño. —Sería muy feliz si fuera su hija.

—Querida, eres hija de una mujer que significó mucho para mí, entonces, estaría feliz de ser tu padre, pero en mi corazón te veo como hija, habrías sido mi hija si tu mamá y yo nos hubiéramos casado. Cuenta conmigo, ¿está bien? —Besó mi mano y me dio una sonrisa acogedora, sabía que entre nosotros surgía un afecto sincero.

—Tu turno de hablar del pasado, Átila. Y no escondas nada, por favor. —Me dirigí al papá de Rick y me sonrió.

—Otra larga historia... —Átila empezó a hablar e iba contando sobre cómo descubrió los desfalcos que mi padre hacía en la empresa, cómo juntó pruebas y le contó a mi abuelo, la muerte de mi abuelo cuando fue a hablar con mi padre, después cómo encontró a mi mamá y nos salvó.

Era tanta porquería de Leonel saliendo de debajo de la alfombra que no había forma de defenderlo, no había forma de no tenerle rabia. Pero la duda estaba ahí, ¿tendría Leonel alguna culpa en la muerte de mi abuelo? Y Átila todavía cuestionó la muerte de mi mamá y Alencar y él concordaron en que mi mamá no llegaría a un acto tan desesperado, creían imposible que se hubiera quitado la vida.

—Pueden estar tranquilos que sobre las dos muertes ya estoy investigando. —Flavio se pronunció. —Como el abuelo de ustedes murió de repente, fue llevado a necropsia, que concluyó por muerte natural, pero hay algunos vacíos en la documentación, estoy investigando y en cuanto a la mamá de ustedes, su médico declaró en la época, en un primer momento, que no presentaba signos de inestabilidad emocional que indicara riesgo a la propia vida, pero después se retractó. También ya estoy verificando eso.

—Les voy a decir algo, ¿cómo puede ser que Leonel sea una serpiente traidora y no se dé cuenta de las dos zorras que tiene en casa? —Melissa comentó y todos los ojos se voltearon hacia ella.

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Jefe Irresistible: Rendida a su Pasión (de Maria Anita)