"Rick"
Estaba muy cansado, la reunión que tuvimos en la tarde parecía no tener fin, y ni voy a hablar de la visita de Taís y Virginia a la oficina, aquello fue como abrir la puerta del infierno y soltar a los demonios, fue tenso, molesto e innecesario. Afortunadamente ya era final del día, tal vez llamaría a PH y Thales, necesitaba salir un poco y eran buenas compañías, PH siempre tenía un lugar interesante que sugerir.
—¡Rick! —Me di cuenta de que Alessandro me estaba llamando y salí de mis divagaciones—. ¿Estás en la luna?
—Disculpa, Alessandro, pero hoy no estoy en mi mejor día. —Le respondí a mi amigo y jefe.
—¿Efecto Taís? —Alessandro preguntó.
—Me estoy preguntando qué vino a hacer esa mujer aquí. Después de todo este tiempo. —Miré a Patricio y estaba mudo al fondo del elevador—. ¿Qué piensas, Patricio?
—No pienso, tengo la certeza de que lo que sea que fueron a hacer cuando se fueron salió muy mal y están volviendo con la cola entre las patas. —Patricio tenía razón, no volvieron porque sintieron nostalgia, volvieron porque algo salió mal.
—No había pensado en eso. Solo espero que desaparezcan rápido. —Resoplé.
—Yo también espero, porque no me gusta que Virginia esté provocando a Lisandra. —Patricio estaba en una situación muy delicada, la ex rogando volver frente a la actual, eso era una situación muy apretada.
—Bueno, en mi caso creo que Taís descubrió que no tengo una buena parte del dinero de mi familia y debe haber venido a reclamar. —Imaginaba que a estas alturas su abogado ya habría investigado mi situación financiera.
—Entonces, en tu caso, se va a ir rápido. —Alessandro señaló—. Pero en tu caso, Patricio, es bueno estar atento.
Y fue como si Alessandro hubiera invocado el problema. El elevador se detuvo en el piso de Recursos Humanos y Néstor entró, nos saludó cortésmente, pero se quedó mirando a Patricio como quien quiere decir algo.
—Néstor, te voy a dar un aviso, es mejor que pienses antes de decir algún chiste que involucre a Lisandra. —Patricio había notado las miradas de Néstor.
—En realidad, Patricio, no iba a hacer ningún chiste no, es que vi algo... —Néstor se llevó el dedo al labio, como si pensara qué era mejor hacer—. Bueno, ¡mejor lo dejo! Ah, me bajo aquí. —Miró el panel del elevador que estaba abriendo la puerta.
Néstor se dirigió hacia la puerta del elevador, pero Patricio estiró el brazo, lo sostuvo por la parte de atrás del cuello de la camisa y lo jaló de vuelta, haciéndolo apoyarse en la pared del fondo del elevador. Patricio no dijo nada, solo encaró a Néstor y alzó una ceja, fue suficiente para que Néstor sudara frío y comenzara a hablar.
—Vi a Manuela y a Lisandra en la confitería de enfrente esta tarde. —Néstor ya estaba un poco nervioso y si lo conocía bien, ya se estaba arrepintiendo de haber abierto la boca.
—¿Y qué? —Patricio cuestionó y Néstor se pasó la mano por la frente.
—Tu ex las acorraló. Tu ex y la ex de Rick. Por cierto, Taís está medio extraña, ¿no te pareció, Rick? Medio agresiva. —Néstor me miró, ya se estaba soltando para hacer el chisme.
—Habla ya, Néstor, ¿qué viste y escuchaste? —Patricio se estaba quedando sin paciencia, estaba preocupado por Lisandra.
—Mira, no escuché nada, estaba pasando por afuera y vi a las cuatro sentadas ahí adentro. Me pareció extraño, no sabía que Lisandra y Virginia se conocían, pero ninguna de ellas tenía cara de buenas amigas no. Solo creo que esto de ex hablando con actual es el tipo de cosa con potencial para hacer estragos en la vida de un hombre, entonces solo pensé en darte un toque, nada más. —Néstor generalmente era un tipo muy discreto, entonces no estaba hablando solo por hablar, su comentario tenía todo el sentido del mundo.
—Tiene razón. —Alessandro señaló.
—¿Y qué querían? —Patricio preguntó mirando directamente a Lisa.
—Virginia te quiere de vuelta, entonces quería que te dejara y las dos quieren a los amigos de vuelta, entonces querían que Manu las perdonara y ayudara con las otras chicas. —Lisandra contó.
—¿Y qué hicieron? —Pregunté.
—¡No hicimos nada, Rick! —Manu respondió con carita inocente.
—¿No hicieron nada? ¿Dos discípulas de Melissa? Cuenta otra, llavero. —Le dije a Manu, pues sabía bien que Melissa andaba haciendo escuela por aquí.
—Ah, les dijimos lo que ya saben, que no tienen nada aquí. —Lisa dio un paso hacia Patricio y le pasó los brazos por el cuello—. Le dije a Virginia que no te voy a dejar y que tú me amas. Y Manu, llamó a Taís perra, Rick. —Lisa me miró con una sonrisa vibrante y comencé a reír.
—Llavero, ¿justamente tú? ¡Me encantó! —Alcé la mano y Manu chocó su mano con la mía.
—Se merece más. —Manu me sonrió.
Las chicas estaban lidiando bien con todo aquello, pero yo, no tanto. Era mejor que quitara aquello de mi camino ya. Decidí dejar la bebida con los amigos para otro día y enfrentar ya a Taís, quién sabe después de eso desaparecería de mi vida. Salí de la oficina y cuando entré a mi carro en el estacionamiento tomé el celular e hice la llamada.
—¿Dónde estás? Si quieres hablar conmigo esta es tu única oportunidad. —Fue todo lo que dije. Escuché lo que me dijeron y colgué el teléfono.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Jefe Irresistible: Rendida a su Pasión (de Maria Anita)
No sale el capitulo 7-8 y 9...
El capítulo 7 no sale...
No se puede continuar la historia después de cap 284 ,Marca error y compré monedas,intente con otras historias y si se pueden desbloquear pero esta no,ojalá arreglen eso por que ya que regresa a lectura gratis,va con otra historia de personajes que no conocemos,nunca se sabe qué pasó con Heitor y Samantha al final....