Con tal de “ganársela” y embarazarla…
La empresa enorme terminaría siendo de él.
Pasar de ayudante de cocina a “señor importante”, de un día para otro.
¿Para qué seguir partiéndose el lomo en la cocina?
Solo era cosa de jugársela.
Y si salía…
Los dos cocineros ya estaban completamente metidos en su fantasía.
Miraban con hambre la cara preciosa de Kiara y su figura.
Y encima estaba guapísima.
No perdían nada.
—A ver, preciosa… haznos caso y te va a doler menos.
—Nosotros te vamos a hacer sentir bien…
—No te preocupes. No importa de cuál de los dos sea el bebé, los dos lo vamos a querer como si fuera nuestro.
Se frotaban las manos y mostraban dientes amarillos, riéndose asqueroso.
Y la fueron cerrando en medio.
Catalina, al ver a Kiara rodeada, sonrió con crueldad, satisfecha.
Se sobó la mejilla ardiente, con la mirada dura, y levantó el celular para volver a grabar. Su sonrisa era torcida, llena de veneno.
—¿No que te encanta andar provocando hombres, Kiara?
—Mira, te conseguí dos. ¿A poco no me lucí?
—Con el viejo seguro ni te llenaste, ¿verdad? Ellos sí te van a “dejar contenta”.
Como no había podido grabarla con el anciano…
Entonces la iba a grabar en el suelo, humillada por esos dos tipos horribles.
—
Del otro lado del jardín trasero, venían tres chavos con ropa llamativa y el pelo teñido de colores.
El que iba al frente traía un color de pelo escandaloso, chamarra de piel con estoperoles y jeans rotos. Caminaba con flojera, con ese paso de “me vale todo”.
Tenía cara de sueño. Bostezó largo. En la oreja traía una fila de aretes brillosos que llamaban un montón la atención.
—Qué hueva…
Hablaba arrastrado, aburrido.
—Esta fiesta está bien pinche aburrida. Puro ruco amargado y morras que se creen mucho.
—Yo escuché que hoy, en la fiesta, van a presentar a Ellie en sociedad. Invitaron a un montón de gente pesada para hacer networking.
El rubio detrás de él también iba en modo vale-madre.
—Al rato seguro se avientan shows de música y esas cosas. Y las “niñas bien” se van a volver locas por lucirse. Nomás de imaginarlo… me da sueño.
***

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