Entrar Via

Indomable: No soy la chica que echaste romance Capítulo 356

Si Pamela seguía con esa actitud y volvía a hacer sentir incómoda a Kiara…

entonces ya era hora de que Pamela se fuera de esa casa.

A Kiara se le calentó el pecho.

Curvó los labios.

—Está bien. Gracias, abuelo.

***

Pamela regresó corriendo a su cuarto, llorando, y a propósito dejó la puerta medio abierta.

Pero pasó el tiempo…

y nadie fue a seguirla para consolarla.

¡Seguro fue esa rancherita la que hizo algo para que la familia no subiera a apapacharla!

Y ahora que Lucía ya no estaba, menos había alguien dispuesto a darle por su lado.

Mientras más lo pensaba, más se le apretaba la garganta, y se soltó a llorar a gritos.

¡Todo era culpa de esa rancherita!

No solo le había robado a su familia… también le había robado a Joaquín.

Joaquín llevaba años tratándola con frialdad. Si le contestaba dos palabras era solo por consideración a los acuerdos entre los abuelos de ambas familias.

¡Y ni hablar de regalos!

Pero…

¿cuántos días habían pasado?

¡Y Joaquín ya estaba viviendo afuera con Kiara… y encima le compró un regalo!

Y por ese regalo, Lucía había terminado castigada en el jardín trasero… y ella se había quedado sin una aliada.

Pamela se llenó de coraje.

De pronto, se incorporó de golpe en la cama.

El regalo…

Mohamed lo había subido.

Y como todos estaban alrededor de Kiara, nadie estaba pendiente de aquí.

Se pellizcó los dedos, sacó el celular, ajustó el ángulo y acomodó su mano —con manicure impecable y una pulsera de diamantes carísima— junto a la caja, para que salieran en la misma toma. Tomó varias fotos.

Luego desenfocó el fondo a propósito, evitando que se viera nada que la delatara, y lo subió a Instagram.

Sin texto.

Pero esa “casualidad” estaba hecha justo para insinuar una cosa: que esa caja de lujo era de Pamela.

Y como era de esperarse, apenas lo publicó…

su Instagram explotó.

[Pamela, qué envidia… ¿qué te mandó a hacer ahora la señora Ibarra?]

[¿Es por la fiesta de mayoría de edad de señorita Carrasco? ¿La señora Ibarra te preparó algo así para que mañana te luzcas?]

[Ay, Pamela, qué suerte tener una familia así…]

[¡Esa caja! ¿No es de YB a la medida?]

El círculo de las niñas bien era pequeño; casi todos eran amigos en común.

Ese comentario encendió la conversación en su Instagram.

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Indomable: No soy la chica que echaste