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¡Hasta Nunca, Bastardo del Amor! romance Capítulo 901

El gerente la miró con una expresión de vergüenza, como si le estuviera suplicando que no le complicara las cosas.

Camila, al verlo así, suspiró y no tuvo más remedio que asentir.

—Está bien —dijo con calma—, iré a buscar al señor Azul.

Sabía que, por más que insistiera, él nunca se atrevería a firmarle la carta.

Al escucharla, el gerente se apresuró a entregarle la renuncia con ambas manos.

—Señorita, que le vaya bien.

Camila le dedicó una mirada de resignación y salió de la oficina, dirigiéndose directamente al despacho de Lionel.

Llegó a la puerta y tocó un par de veces, pero nadie respondió.

Justo cuando iba a abrir, la secretaria de Lionel se acercó.

—Señorita Camila, el señor Lionel está en una reunión en la sala de juntas.

—Ah, de acuerdo —respondió Camila.

La secretaria se acercó a ella con una sonrisa respetuosa.

—El señor Lionel me indicó que, si se presentaba en la oficina de la presidencia, la llevara directamente a su puesto de trabajo.

Mientras hablaba, abrió la puerta del despacho de Lionel y le hizo un gesto para que pasara.

Camila no entró de inmediato. Desde el umbral, notó que habían añadido un escritorio nuevo dentro de la oficina de Lionel.

La secretaria, al ver que no se movía, tampoco se atrevió a entrar y explicó con una sonrisa.

—El señor Lionel dijo que, como usted todavía no conoce bien las tareas de esta área, él mismo la guiaría durante unos días. Por eso organizó su espacio de trabajo aquí, en su propia oficina.

—Señorita Camila, ¿necesita que le prepare algo más?

En el Grupo Azul, todo el mundo sabía que Camila solo estaba allí para pasar el rato. Por eso, nadie se atrevía a tratarla como a una empleada cualquiera ni a ofenderla.

Camila miró de reojo el escritorio que Lionel había preparado para ella, con una expresión indiferente.

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