Entrar Via

¡Hasta Nunca, Bastardo del Amor! romance Capítulo 839

Violeta observó el movimiento del conductor y no pudo evitar mostrar algo de sorpresa en su mirada.

¿No se suponía que Elián ya le había dicho a Andy que podía subir al carro con ellos? ¿Por qué, entonces, antes de que ella pudiera subir, el conductor había cerrado la puerta?

Mordió su labio, a punto de decir algo, cuando el conductor abrió la puerta del lado del conductor y le hizo una seña amable, invitándola a subir.

—Profe Ávila, adelante —dijo.

Violeta sintió un momento de incomodidad en el rostro, pero asintió rápidamente, se inclinó y subió, sentándose en el asiento del copiloto.

El carro de Elián era espacioso; entre los asientos delanteros y la banca de atrás había bastante distancia.

Violeta buscaba una oportunidad para hablar con Elián, así que no tuvo más remedio que voltearse hacia atrás para mirarlo.

Sabía que no tenía muchos temas en común con él, así que intentó iniciar conversación hablando sobre cómo le iba a Andy en el colegio.

Pero durante todo el trayecto, fue ella la que habló casi todo el tiempo. Elián apenas si respondía con monosílabos, siempre con ese aire distante, como si lo que ella decía no tuviera la menor importancia.

Violeta no sabía cómo manejar la situación.

Cuando al fin se calló, Elián empezó a hablar con Andy, con naturalidad.

Violeta pensó en girarse nuevamente para integrarse a la conversación, pero el conductor la miró de reojo, con una expresión que parecía juzgarla.

Fue entonces cuando Violeta se dio cuenta de que tal vez estaba esforzándose demasiado por agradarle a Elián, y eso lo hacía alejarse aún más.

Pero...

No lograba encontrar una manera de llamar la atención de Elián.

Así que el resto del camino, se quedó callada, sentada derecha en su asiento, sin volver a mirar hacia atrás, limitándose a escuchar a Elián y Andy conversar.

Por solicitud de Andy, el conductor fue a dejar primero a Violeta en su casa.

Vivía en un conjunto viejo, y para llegar a la entrada había que cruzar una calle angosta y llena de huecos.

El carro de Elián era muy costoso, y si entraban, corrían el riesgo de rayarlo.

Además, Violeta no quería que Elián viera lo humilde de su vivienda.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: ¡Hasta Nunca, Bastardo del Amor!