Al día siguiente de que Eloy fue puesto bajo investigación, Samuel ya había presentado la solicitud para salir del centro de detención.
Incluso, un alto directivo estaba dispuesto a respaldarlo.
Durante el tiempo que Samuel estuvo a cargo, las cuentas de Grupo Fuentes nunca habían presentado ningún problema.
Pero desde que Elián tomó el control de las finanzas, empezaron a surgir complicaciones. Como había directivos que firmaron cartas de compromiso y el personal no encontraba pruebas concretas para culpar a Samuel, al final aceptaron dejarlo en libertad.
El día que Samuel salió, frente al centro de detención se había reunido una multitud de periodistas.
Se cambió de ropa, se puso de nuevo su traje y apenas cruzó la puerta, los reporteros se abalanzaron para entrevistarlo.
Era el tema del momento.
Samuel, al ver tanta prensa, sacó un pañuelo y se limpió las comisuras de los ojos, fingiendo que era una víctima de una gran injusticia.
No tardó en declararle a los periodistas que, de ahora en adelante, iba a dedicarse por completo a llevar al Grupo Fuentes hacia el progreso, y a trabajar por el bienestar de la gente de Nebula.
Los periodistas aprovecharon para preguntarle sobre su conflicto con Irmina, y también sobre la rivalidad con Elián.
Samuel solo respondió que no quería que nadie siguiera mencionando ese tema; después de todo, tanto Irmina como Elián seguían en el hospital.
Dijo, además, que cuando llegara el momento, pensaba retirarse y dejar todo en manos de su nieto.
Pero nadie le creyó cuando aseguró que jamás sería capaz de secuestrar a su propio nieto.
Entonces, un reportero le pidió su opinión sobre el secuestro de Andy.
Samuel guardó silencio varios segundos, suspiró y respondió con voz grave:
"La verdad, todo fue un malentendido".
"Irmina se confundió conmigo, pero yo no tuve nada que ver. Solo quería llevarme a Andy conmigo, nunca imaginé que alguien más tenía otros planes para él".

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