"Irmina, no te preocupes. Prometo que protegeré el Grupo Fuentes por el Sr. Fuentes," aseguró Eloy con seriedad, mirándola fijamente.
Irmina observó su expresión sincera y preguntó en voz baja, "¿Elián ya te contactó?"
Eloy asintió. "El Sr. Fuentes ya habló conmigo. Puedes estar tranquila, Srta. Monroy."
Con esas palabras, Irmina se sintió más aliviada. Eloy la acompañó al centro de detención para visitar a Faustino.
Faustino, que ya estaba descansando, se resistía a verla, pero cambió de parecer cuando le informaron sobre el fallecimiento de Eliseo.
Cuando se sentó frente a Irmina, su rostro estaba serio y lleno de preocupación. "¿Para qué me buscaste?"
Irmina respondió con calma, "Sr. Wanda, sabes muy bien por qué estoy aquí."
"Si la muerte de Onofre fue un accidente, ¿también lo fue la de Eliseo?"
Faustino frunció el ceño y permaneció en silencio por un largo rato. Irmina no tenía prisa, y continuó con serenidad.
"Me temo que la hija de Eliseo, Nuriel, también corre peligro. Ahora, de los involucrados en el secuestro, solo quedas tú con vida, Sr. Wanda. Sé que tienes pistas."
Faustino mantuvo su ceño fruncido, sin decir palabra. Irmina lo miró fijamente y preguntó, "¿Tienes miedo de algo? ¿Te han amenazado?"
Al escuchar esto, la expresión de Faustino cambió. Irmina se dio cuenta de que había acertado.
"Tu hermana y cuñado están a salvo. Lo que más te preocupa debe ser tu madre. Ya he tomado medidas para protegerla."
Faustino no podía creer que Irmina fuera tan generosa, pero su actitud cambió un poco.

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