La cara de Gustavo ya mostraba un evidente malestar.
Con el rostro serio, decidió poner fin a la reunión y pedir a todos que se retiraran.
Bonifacio, con una expresión algo incómoda en su rostro, notó cómo todos los miembros de la familia Fuentes lo miraban con desaprobación. Consciente de su error, se levantó y se fue.
Tras su partida, Gustavo reunió a todos los trabajadores de la familia Fuentes.
Patricio, de pie frente a Gustavo, mostraba una expresión de preocupación.
"Don Gustavo, ellos no sabían nada de esto. Si hay alguien a quien culpar, debería ser a mí."
Gustavo, con una mirada profunda y seria, lo observó y dijo con voz firme.
"Patricio, has estado a mi lado por tantos años, deberías conocer bien mi carácter. Y ahora resulta que estás confabulando con todos para engañarme. ¿Es que ya no quieres trabajar más con la familia Fuentes?"
Patricio negó con la cabeza de inmediato.
"Don Gustavo, nunca he tenido tal intención."
Gustavo soltó un resoplido frío y respondió con dureza.
"Si no tenías esa intención, entonces ¿por qué me ocultaste todo lo que ha sucedido recientemente?"
"Si no fuera por la visita de don José hoy, no sabría cuánto tiempo más habrían ocultado la verdad."
Patricio bajó la cabeza y murmuró, "Solo estábamos preocupados por su salud. Temíamos que al saberlo, su cuerpo no lo resistiera."
El semblante de Gustavo se volvió aún más severo, y con una mirada helada le dijo a Patricio.
"Llama a Irmina, quiero saber exactamente qué ha estado pasando."
"¿Qué le hizo Samuel a Andy?"
Ya debía haber notado que algo andaba mal.
La última vez que Irmina llamó, Patricio no le pasó el teléfono de inmediato, y debió haber sospechado que algo no estaba bien.
"No hemos podido contactar a la señorita Monroy. Intenté llamarla hace un rato, pero no contestó," dijo Patricio, evitando mirar a Gustavo a los ojos.

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