En ese momento, el descontento de Nuriel hacia Cira había alcanzado su punto máximo: "De cualquier manera, soy tu hermana mayor, nunca te he hecho daño. Así que baja tu tono al hablar conmigo".
Cira soltó una risa fría: "¿Que no me has hecho daño? Más bien no has tenido la oportunidad".
Nuriel la miró con frialdad. Cira continuó conduciendo, concentrada en el camino adelante.
Viendo la actitud tan firme de Cira, Nuriel respiró hondo y dijo con voz firme: "Cira, durante estos años te he tratado bastante bien, ¿no es así? Nunca te he fallado. Ahora solo estoy pasando por un mal momento, pero una vez que lo superemos, nosotras dos no tendremos que seguir tolerando las actitudes de Irmina".
Cira emitió un sonido de asentimiento, preguntando sin mucho interés: "Y, ¿cómo piensas superar este mal momento? La posición de Irmina es algo que tú y yo no podríamos alcanzar ni en toda nuestra vida, ¿estás pensando en apoyarte en ese hijo ilegítimo de la familia López? Pero he oído que él es muy obediente, nunca se atreve a ir en contra de la señora López, incluso ya tiene una prometida, ¿no es cierto que últimamente te ha estado evitando y que su prometida te ha mandado a trabajar en el campo?".
Nuriel soltó un bufido frío, sin responder. Cira también sonrió fríamente, dándole una rápida mirada antes de seguir conduciendo.
Al llegar a la pequeña villa.

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