Camila permanecía tranquila al lado de Eustolia, sin mostrar señales de tensión ante las palabras de Clarisa.
Eustolia, por su parte, lanzó una mirada rápida hacia Benigno. Éste se mantenía al margen, su expresión era inalterable. Entonces ella rápidamente desvió la mirada, preocupada de que Clarisa pudiera decir algo que despertara sospechas, y habló con voz suave: "Ya que lo mencionas, no insistiremos. Después de todo, la que va a casarse con Benigno no eres tú, sino tu hermana. Conocerse o no, realmente no importa tanto. Sin embargo, escuché que conseguiste la representación de la marca D$K para la región, así que pensé en presentarte a algunas damas para que amplíes tu clientela".
Camila soltó una risita.
"Entonces, le agradezco mucho a la señora Duarte por su amabilidad. Pero creo que probablemente no estarían dispuestos a apoyar mi negocio, después de todo, llevar un bolso que pasó por mis manos podría resultarles incómodo, así que mejor no hago negocios con ustedes".
Las palabras de Clarisa provocaron que el ambiente se tensara, y en el rostro de Eustolia se vislumbraba una rabia contenida. Cuando la visitaron, la tía de Benigno había expresado un desdén similar.
Clarisa estaba claramente apuntando hacia ellos. Eustolia lucía visiblemente molesta, especialmente porque la visita a Xalpina aún se mantenía en secreto de Benigno.

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