Después de meditarlo un rato, Amalia decidió llamar a Irmina. Ésta última acababa de llegar a casa desde el hospital, y antes de poder entrar, recibió la llamada; miró hacia la casa de enfrente y luego contestó: "Señorita Duque, ¿qué sucede?", fue la primera en hablar.
Amalia respondió de inmediato: "Señorita Monroy, he estado pensando y creo que nos conviene más trabajar juntas".
Irmina no captó la intención detrás de esas palabras: "¿Trabajar en qué?".
Amalia apoyó la mano en el volante, tamborileando ligeramente con los dedos: "En actuar, ¿le interesaría, señorita Monroy?".
Irmina, confundida, preguntó: "¿Actuar? ¿De qué hablas?".
Amalia: "De Samuel".
Irmina, sosteniendo el teléfono, no pudo evitar apretar más fuerte. No conocía bien a Amalia, pero durante ese tiempo juntas, había aprendido algo sobre los vínculos entre ella, Elián y Tirso. Amalia había estado fuera del país por muchos años y su regreso en ese momento crítico hizo que Irmina sospechara de sus intenciones. Sin embargo, nunca imaginó que confiaría tanto en ella como para revelarle las razones detrás de su regreso.
"Señorita Duque, ¿no temes que te traicione y le cuente todo esto a Elián?".

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