Petrona se enderezó, su mirada se posó en Irmina, y con una risita fría y un dejo de orgullo, dijo: "Nuestra Nuri ahora está trabajando en Grupo Fuentes, manejando proyectos de miles de millones. Ni siquiera merece que ella se moleste por este problema pequeño. Aunque esta casa esté a tu nombre, ¿y qué? Nuestra Nuri va a ser la esposa del joven Fuentes, y entonces tendrá casas diez, cien veces mejores que esta. La verdad, no me importa en lo más mínimo".
Irmina asintió levemente, con una mirada de aprobación: "Pues perfecto, deberían empezar a empacar sus cosas y mudarse con Nuriel. Con tus habilidades, seguramente podrías ser de gran ayuda para ella".
Petrona se mordió los labios en secreto, su rostro se enfrió al mirar a Irmina, y con un resoplido dijo: "Irmina, esta casa sí fue heredada de tu madre, pero en estos años tu padre también ha contribuido, tiene otras propiedades a las que podemos mudarnos. Que recuperes esta propiedad no es una pérdida para nosotros, así que no te sientas tan triunfante".
Ante ese desafío, Irmina solo sonrió serenamente y dijo en voz baja: "Es verdad, esta casa realmente no tiene nada que ver con ustedes, así que no han perdido nada. La mayoría de los vecinos de alrededor son precisamente las personas influyentes con las que quieres codearte. Que te vean ser echada a la calle, sinceramente, me llena de alegría. Ese es mi verdadero objetivo".
Al escuchar esas palabras, el rostro de Petrona se ensombreció y su expresión ya no fue tan arrogante como antes. Irmina, sin embargo, no volvió a mirarla, sino que con una sonrisa le dijo: "Dime, ¿vender en secreto la herencia de mi madre, podría considerarse un robo? Si una ladrona es atrapada en Grupo Fuentes, ¿Nuriel podría aún levantar la cabeza allí?".
Al oír eso, el rostro de Petrona se endureció y rápidamente sacó su celular para llamar a Nuriel.
En el Grupo Fuentes.

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