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Esposa por contrato: La venganza de la heredera despreciada romance Capítulo 73

Alba Moreno no sabía si era su imaginación, pero sentía que Liam Góngora también estaba en el concierto.

*Pero alguien tan frío y arrogante como Liam Góngora no debería estar interesado en los conciertos, ¿verdad?*

Mientras divagaba, sintió de pronto una mirada ardiente clavada en ella.

Alba Moreno levantó la cabeza por instinto; sus ojos recorrieron los palcos VIP del segundo piso y logró distinguir a lo lejos la silueta de un hombre alto de pie junto a la barandilla. La luz de fondo no le permitía ver su rostro, pero ese contorno...

Su corazón dio un vuelco.

*¿Liam Góngora?*

*¿No me digas? ¿De verdad es él?*

*¿Él también vino a ver el concierto?*

Alba Moreno sintió un nerviosismo inexplicable.

Se sintió como si la hubieran atrapado con las manos en la masa, como si le hubiera hecho algo malo a él.

*Pero yo vine al concierto sin esconder nada, ¿por qué siento esta culpa?*

Tamara Saldaña siguió su mirada y también se quedó congelada:

—¿Eh? ¿Ese chico no se parece a... al señor Góngora? ¡Quién iba a decir que también le gusta seguir ídolos!

Alba Moreno bajó la mirada de inmediato, fingiendo no haberlo visto, pero su corazón latía cada vez más rápido sin control.

*¿Qué hace en un lugar como este?*

En el escenario, la presentación de Julián Kosta se acercaba a su fin, y el ritmo de la música comenzó a bajar; jadeando ligeramente, tomó el micrófono:

—Esta última canción es para ustedes, ¿les ha gustado la noche?

El lugar estalló de nuevo:

—¡Sí!

Sin embargo, Alba Moreno estaba distraída; sus dedos se apretaron de forma inconsciente en la correa de su bolso.

Tenía el corazón acelerado y una sensación extraña que no podía describir.

Tamara Saldaña se acercó y bajó la voz:

—Albita, ¿no me digas que te sientes culpable?

—¿Culpable de qué? —respondió Alba Moreno a la defensiva.

—¿Y entonces por qué te la pasas espiando hacia el segundo piso? —Tamara Saldaña soltó una risita burlona—. ¿Acaso tienes miedo de que alguien se ponga celoso?

A Alba Moreno le volvieron a arder las orejas, le dio un ligero empujón y, avergonzada, dijo:

—¡Mira a tu ídolo y deja de decir tonterías!

En ese instante, su teléfono vibró de nuevo.

Alba Moreno dudó un momento, pero terminó sacándolo para ver la pantalla.

Liam Góngora: [Cuando termine, nos vemos en el estacionamiento.]

Alba Moreno guardó silencio absoluto.

Capítulo 73 1

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