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Esposa por contrato: La venganza de la heredera despreciada romance Capítulo 697

Definitivamente, de tal palo, tal astilla.

Al ver que su hija por fin usaba la cabeza, Clara asintió con orgullo.

—Así es.

—Pablo era un estorbo. Era el primero al que quería sacar del camino y el más fácil de alcanzar, así que lo elegí como mi primera víctima.

Clara pronunció esas palabras despiadadas con la misma naturalidad con la que alguien diría que hacía un día hermoso.

—Pero si querías eliminar a alguien, ¿por qué no empezaste por Mateo? Yo creo que Pablo aún podía sernos útil.

Valeria sonaba frustrada.

Aunque sabía que el final de los tres hermanos sería el mismo, prefería ver caer a Mateo primero.

Después de todo, él había sido el primero en descubrir sus verdaderas intenciones y siempre le llevaba la contraria.

¡Deseaba con todas sus fuerzas que él desapareciera!

—¿Tú crees que uno puede eliminar a quien le dé la gana así como así? Todo requiere cálculos precisos.

Si fuera tan fácil, hace rato habría matado a Alba.

Escogió a Pablo principalmente porque él tomaba un vaso de leche todas las noches antes de dormir.

Pero la gran ventaja era que siempre mandaba a los empleados a preparárselo, lo que facilitaba enormemente el poder envenenarlo.

Él no era ni paranoico ni cauteloso como Mateo, ni tan impredecible como Isaac, que se la pasaba de fiesta.

Pero, sobre todo, últimamente en el departamento legal de Grupo Moreno, ya fuera por accidente o a propósito,

las personas a las que había despedido eran precisamente los espías que Clara había infiltrado en la empresa.

Que él terminara en el hospital encajaba perfectamente en sus planes.

Miró a Valeria y continuó:

—Lo de Sara sí fue una sorpresa. Había estado pensando en cómo torturarla, y mira por dónde, el destino lo hizo por mí. ¡Jajaja!

Al pensar en Sara, Clara sintió un profundo deleite, y en su rostro se dibujó una mueca de retorcida satisfacción.

Se ve que tener buena suerte no dura para toda la vida, y que la buena fortuna tiene un límite.

Sara, esa niña mimada, tuvo la gran suerte de nacer en una familia rica y de unirse a la familia Moreno.

Disfrutó de una vida llena de lujos por muchísimos años, pero se ve que agotó toda su suerte antes de tiempo, porque ahora le esperaba un verdadero infierno.

La miastenia gravis era una enfermedad que te convertía la vida en un calvario.

Poco a poco, perdería el control de su cuerpo, no podría ni quejarse, ¡y terminaría muriendo de la manera más humillante!

—Tengo que sacar un rato libre para ir a verla y deleitarme viendo en qué estado tan lamentable ha quedado.

Desde hacía tiempo que la mujer de la familia Soto le causaba repulsión, sintiendo que estaba ocupando un lugar que no merecía.

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