Entrar Via

Esposa por contrato: La venganza de la heredera despreciada romance Capítulo 609

Alba y Fernanda siguieron platicando mientras picaban algo, pensando que esperarían a que llegara Liam para ordenar más platos.

—Jeje, yo tenía pensado empezar la dieta hoy, pero ya que viene el señor Góngora, tendré que sacrificarme y pedir sin culpa.

Si el millonario patrocinador venía en camino, estaba clarísimo que él invitaría la cuenta.

Fernanda se frotó las manos con cara de complicidad, haciendo reír a Alba a carcajadas.

—Tampoco es que una cuenta de restaurante lo vaya a dejar en la ruina. Aunque comas hasta reventar, no será tanto dinero.

El ambiente entre las dos era de lo más relajado y alegre.

Sin embargo, antes de que llegara Liam, un fuerte alboroto comenzó a escucharse en el exterior.

Sonaba como si mucha gente corriera de un lado a otro desesperadamente, acompañado de múltiples voces angustiadas.

—¿Qué está pasando? ¿Por qué tanto ruido allá afuera? ¿Habrá un incendio?

Fernanda bajó sus cubiertos, comenzando a ponerse nerviosa.

—No creo. Vamos a asomarnos —dijo Alba, poniéndose de pie de inmediato.

Las instalaciones de aquel lugar eran de primer nivel, con excelentes sistemas de seguridad y equipo contra incendios.

Si realmente hubiera fuego, las alarmas no sonarían tan discretamente.

Como Alba tenía el oído muy fino, le pareció escuchar a alguien mencionar a la 'señora Inés'.

Pensándolo bien, sintió que debía ir a revisar.

Al salir de su reservado, vieron gente entrando y saliendo corriendo del salón de al lado con muchísimo escándalo.

Ese era exactamente el salón de la familia Jiménez.

Los meseros corrían con expresiones de pánico, y los demás clientes murmuraban entre ellos, asustados.

Alba detuvo a un empleado que pasaba apurado y le preguntó directamente:

—Disculpe, ¿qué sucedió aquí?

—¡Ya le llamé a mi papá! ¡Y la ambulancia, ¿por qué demonios tarda tanto?! ¡Parecen tortugas!

En ese instante, Silvia sostenía a su abuela, pensando en cómo manejar la situación.

En lugar de hacerle caso a los chillidos de Bárbara, trataba de decidir si debía intervenir.

Ella era investigadora médica, no doctora en urgencias.

Conocía un poco de primeros auxilios, pero ¿qué pasaría si algo salía mal o si la abuela no resistía?

Si algo le pasaba por culpa de ella, la familia y todos los demás la culparían de haberla matado por intentar actuar de médica sin serlo.

Se sentía como una extraña viendo a alguien tirado en la calle: quería ayudar, pero le aterraba asumir la responsabilidad.

Sin embargo, si no hacía nada, también temía que todos la juzgaran por quedarse de brazos cruzados viendo a su abuela morir.

Después de todo, mucha gente sabía que ella tenía conocimientos médicos.

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Esposa por contrato: La venganza de la heredera despreciada