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Esa niña es mía: El secreto de mi poderoso excuñado romance Capítulo 484

Renato tardó un instante en procesar sus palabras.

—¿Qué pregunta?

Elara, un poco avergonzada, se acurrucó aún más contra su pecho.

—Sobre... a quién prefiero.

Los recuerdos inundaron la mente de Renato. Anoche, al poseerla por primera vez, una inmensa felicidad lo había invadido. Sin embargo, pensar que ella había compartido esa misma intimidad con Dylan despertó en él un amargo resentimiento, y quiso compararse con él.

No era repulsión, sino puros celos. No soportaba la idea de que alguna vez le hubiera pertenecido a Dylan y hubieran compartido una vida como marido y mujer.

Se lo preguntó arrastrado por la intensidad del momento y por los efectos de la droga que nublaba su razón. Pero ahora, con la cabeza fría, recordaba lo sensible que era Elara. La noche anterior ya había malinterpretado su actitud, creyendo que le daba asco, y no quería que volviera a sentirse insegura.

—Si no quieres responder, no tienes que hacerlo.

Poniéndose en su lugar, Elara pensó que si Renato hubiera tenido una esposa en el pasado, ella también habría querido saber a quién amaba más. Por supuesto, a ella le importaba más el aspecto emocional, pero los hombres solían darle mucha importancia a la intimidad en la cama.

Dejar una duda en el aire podía convertirse en una carga silenciosa en el subconsciente, un nudo emocional que desgastaría la relación a largo plazo. Así que decidió ser sincera.

Pero la realidad era que solo había tenido intimidad con Dylan la noche de bodas. Esa noche, Nina Salinas la había drogado con algo muy potente. A diferencia de Renato, que a pesar del efecto parecía consciente de sus actos, ella había perdido por completo el conocimiento, al punto de ni siquiera poder ver bien el rostro de Dylan.

Así que la pregunta de Renato de "a quién prefería" no tenía ni siquiera punto de comparación.

Tras reflexionar un segundo, Elara decidió hablar con la verdad.

—Con él solo estuve la noche de bodas, y esa vez fui drogada...

—¿Qué dijiste? —la interrumpió Renato. La sujetó de los hombros, apartándola un poco para mirarla fijamente, con los ojos muy abiertos por el asombro.

Elara pensó que su sorpresa se debía al hecho de que había sido drogada esa noche. En aquel momento, Dylan se encargó de encubrir el escándalo. Así que continuó explicándose:

—Nina Salinas quería arruinar mi...

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