Unas horas más tarde, el caos de la mañana parecía haber quedado atrás. El aire en la sala de juntas de la Corporación Grimaldi ya no cortaba la respiración.
Fernando y Daniel estaban sentados frente al escritorio de Víctor, compartiendo un par de tragos de whisky para celebrar la pequeña victoria del día.
Todo había vuelto a la normalidad en la costa; el paro se había levantado y las maquinarias rugían de nuevo.
Al parecer, la visita relámpago de Víctor a la oficina de Donovan había surtido efecto.
—Gracias a Dios salimos de esta —suspiró Daniel, aflojándose el nudo de la corbata y recostándose en la silla de cuero.
—Todo fue muy raro, se los aseguro —comentó Fernando, frunciendo el ceño mientras repasaba los correos en su teléfono—. Cuando llegué a la obra, el líder sindical estaba completamente reacio a conversar. No quería escuchar ofertas ni negociar nada. De repente, su teléfono sonó, se apartó unos minutos para recibir la llamada y, al regresar, cambió de actitud por completo. Fue allí donde pudimos renegociar y levantar la protesta.
Víctor, que estaba de pie mirando la ciudad, se giró hacia sus amigos con una expresión de absoluta calma. Le dio un sorbo a su vaso y sonrió de lado.
—Obviamente, esa llamada fue de Alexander Donovan —sentenció Víctor con voz grave—. Pero ya le dejé muy claro quién es Víctor Grimaldi. No le quedó de otra que retroceder.
Daniel soltó una carcajada corta, levantando su vaso a modo de brindis.
—¿Y cómo fue eso? ¿Al mejor estilo de Jackie Chan, rompiendo escritorios? —bromeó.
Víctor lo fulminó con la mirada, pero no pudo ocultar del todo una leve sonrisa de satisfacción.
—Igual tienes que estar atento, Víctor —intervino Fernando, siempre con la mente fría—. Que haya retirado a los del sindicato hoy no significa que se vaya a quedar tranquilo.
—Estas cosas nunca me pasaban a mí —murmuró Víctor, caminando de regreso a su silla—. Siempre he hecho negocios limpios, no soy un tipo de tener enemigos personales de este calibre.
Daniel se encogió de hombros y le dio otro trago a su bebida.
—Pero, si lo piensas bien, en parte es tu culpa, amigo. Todo este torbellino empezó porque Amanda despertó. Ella se empezó a arreglar más, a brillar con luz propia desde que supo lo de Melissa. Luego vino ese tal Carlos y, zas, le abrió no solo el pensamiento, sino que se dio cuenta de lo que valía. Atrajo miradas, y ahora tienes a un millonario loco por ella.
—Daniel... —advirtió Víctor, con un tono oscuro y arrastrado, tensando la mandíbula al instante.
—Es broma, hermano, es broma. De todo te enfadas, Grimaldi —se defendió Daniel levantando las manos en son de paz—. Lo importante es lo que veo ahora. Por fin no habrá divorcio, ¿verdad?
—¿A qué te refieres?
—Bueno, Víctor, seamos honestos. Ella es extranjera, no sabes absolutamente nada de su familia ni de su pasado. Solo te dejaste encandilar por sus caderas en ese momento...
—¿Crees que Melissa esconda algo grave? —preguntó Víctor, dudando—. Pues yo no lo creo. Es ambiciosa y manipuladora, sí, pero no la veo como una mente maestra del crimen.
—Bueno, a mí ella nunca me dio buena espina —insistió Daniel, apoyando los codos sobre las rodillas—. Estaba buena, sí... pero, ¿recuerdas aquel día, que fui a a su apartamento? Había un tipo extraño en el ascensor, con una pinta de matón que no se la quitaba nadie. Y ese mismo matón creo que fue a ver a Melissa.
Víctor suspiró, frotándose el puente de la nariz, sintiendo que un nuevo dolor de cabeza empezaba a formarse.
—No creo que sea nada, Daniel. Ese tipo seguro iba a otro apartamento. Melissa es solo una molestia que voy a quitar rápidamente de mi camino por la vía legal.
Fernando se puso de pie, abrochándose el saco, y miró a su amigo con profunda seriedad.
—Piénsalo bien, Víctor. Todos tenemos cola que nos pise. Y si averiguamos qué esconde, tal vez tengas la llave para quedarte con tu hijo y deshacerte de ella para siempre.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Engañada por mi esposo: mi amante perfecto era mi esposo.
El contenido del capitulo 21 es el capitulo 19. Si repite, por favor, pueden verificar?...