—Ahora estoy el doble de alerta y mucho más pendiente de mi esposa —afirmó Víctor, con un tono protector inquebrantable—. No pienso bajar la guardia nunca más.
—Qué bueno, Víctor. Me alegro por ti, de verdad. Al menos tú tienes a la mujer de tu vida a tu lado y todo se está arreglando.
Víctor lo observó detenidamente.
A pesar de la sonrisa cínica, conocía a su amigo desde hacía demasiados años como para no notar esa sombra de amargura en su voz.
—Llevo días notándote tenso, ansioso… ¿Todo bien contigo, Daniel?
Daniel apretó la mandíbula por un segundo antes de darle un sorbo largo a su trago, forzando una actitud completamente desinteresada.
—Ahora sí, todo perfecto. Porque ya tengo las cosas más que claras con Brenda.
—¿Y eso?
—Y hablando de ella... no me vas a creer esto. El mundo es un pañuelo, Víctor: resulta que ella es muy amiga de Melissa. ¿Qué tal te suena eso?
La expresión relajada de Víctor se borró de un plumazo. Se enderezó en la silla, apoyando los antebrazos sobre el escritorio.
—¿De Melissa? —repitió, incrédulo—. ¿Estás seguro de lo que dices?
—Todo está muy raro... —murmuró Víctor, más para sí mismo que para su amigo. Levantó la vista de nuevo—. ¿Y tú ya perdiste todo el interés en Brenda así de fácil? ¿Ayer te morías por encontrarla y hoy la mandas al carajo?
—Totalmente —sentenció Daniel con una frialdad tajante, levantándose de la silla—. Mejor ni hablemos más de ella, no vale la pena. Quiero enfocarme en cosas que sí me den frutos. Como el nuevo proyecto que haré al lado de Amanda como su socio. La idea que me plantearon me pareció estupenda; invierto capital y amplío mi dinero. En eso es en lo que tengo que concentrarme de ahora en adelante. Voy al piso de abajo con Fernando para que arregle de una vez los papeles del contrato.
—Me parece perfecto. Ve con él —se despidió Víctor con un asentimiento.
Daniel salió del despacho, dejando un silencio denso tras de sí. Víctor se quedó completamente quieto, pensativo.
La posibilidad de que Melissa hubiera sido una prostituta fina no solo lo asqueaba, sino que sembraba una duda gigantesca sobre todo lo que creía saber de ella.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Engañada por mi esposo: mi amante perfecto era mi esposo.
El contenido del capitulo 21 es el capitulo 19. Si repite, por favor, pueden verificar?...