Entrar Via

EMBARAZADA TRAS EL DIVORCIO: NO ME QUITES A MI HIJO, SEÑOR CÓRDOBA romance Capítulo 639

—¡No manches! ¿Qué hace este güey aquí?

Jaime también reconoció a la persona en la sala y no pudo evitar soltar una grosería.

A través del cristal, las personas de adentro escucharon el ruido y voltearon.

—Señor Granados.

El asistente de Lucas salió de la sala y lo saludó con mucha formalidad.

—El señor Mendizábal lleva un rato esperándolo. Pase, por favor.

—Con razón mi papá decidió soltar una parte del negocio, tenía que ser él.

Jaime torció el gesto. Le echó una mirada de molestia al asistente y volteó hacia Gloria.

—Mejor regrésate a tu oficina, yo me encargo de lidiar con los Mendizábal.

—No, yo puedo —respondió ella.

Gloria sabía que podía evitarlo hoy, pero no para siempre.

La alianza entre Mateo Granados y los Mendizábal ya era un hecho.

Como encargada de las operaciones en Río Alicante, cruzarse con esa familia sería inevitable.

—Vamos a entrar primero, quiero ver de qué se trata todo esto.

Jaime esquivó al asistente y entró en la sala.

Gloria fue detrás de él y ambos se detuvieron frente al lugar de Lucas.

—Señor Granados. —Al ser un hombre mayor y con peso en Río Alicante, Lucas ni siquiera se molestó en levantarse. Su rostro reflejaba cierta arrogancia.

Jaime lo miró de reojo y jaló una silla para sentarse.

—Me queda grande ese título. Aquí el que tiene colmillo para los negocios en Río Alicante es usted.

—Señor Mendizábal —saludó Gloria con tono neutral mientras tomaba asiento.

Su rostro se mantuvo sereno; estaba mucho más tranquila de lo que Lucas había imaginado.

Lucas no respondió al saludo y se dirigió únicamente a Jaime.

—Se nota que es usted joven y tiene sangre caliente, señor Granados. No importa. Al final del día, todos estamos aquí por lo mismo: hacer dinero. Hablemos de negocios.

—Yo de estos temas no sé mucho. Mejor platíquelo con la licenciada Loyola.

Jaime le dio su respaldo a Gloria, bastante molesto por la actitud de Lucas al ignorarla.

Gloria volvió su atención hacia Lucas.

—Ese «pues explícalo tú» de hace un momento... ¿se refería a mí, señor Mendizábal?

La cara de Lucas era un poema, una evidente mezcla de furia y vergüenza.

—Grupo Mendizábal tendrá mucha influencia a nivel local, pero los negocios de Grupo Larrinaga tienen alcance nacional e internacional y los superan por mucho. Que ustedes logren asociarse con nosotros es una oportunidad que les cayó del cielo. Aunque yo sea «solo» la directora de una región, usted debería tener la decencia de llamarme «licenciada Loyola».

Gloria observó al hombre que alguna vez había suplicado entre lágrimas que lo aceptaran como parte de la familia.

Ahora, en el rostro de Lucas no quedaba ni una gota de ese falso afecto.

Solo había intenciones de hacerle la vida imposible y un profundo desprecio.

Si no estuvieran en las oficinas de su empresa, Gloria ni siquiera habría perdido el tiempo con él.

Pero ahora ella era la imagen de Grupo Larrinaga, y no iba a permitir que nadie pisoteara a la compañía.

—Al parecer, las ganas del señor Mendizábal por trabajar con Grupo Larrinaga no son tan grandes después de todo.

Jaime se puso de pie, se acomodó el saco y miró a Gloria.

—Demos por terminada la junta de hoy. Voy a pedir que acompañen al señor Mendizábal a la salida y aprovecharé para darte un recorrido por la oficina.

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: EMBARAZADA TRAS EL DIVORCIO: NO ME QUITES A MI HIJO, SEÑOR CÓRDOBA