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EMBARAZADA TRAS EL DIVORCIO: NO ME QUITES A MI HIJO, SEÑOR CÓRDOBA romance Capítulo 187

A Gloria se le quebró la mirada. El color se le fue un poco de la cara; se veía pálida.

Pero por dentro, se sentía más ligera que nunca.

—¿Para cuándo es? —preguntó.

—En cuatro meses… por agosto o septiembre —contestó Paulina. Alicia lo había mencionado por encimita y ella ni había puesto atención a la fecha exacta.

Finales de agosto o principios de septiembre… justo por esas fechas Gloria salía de cuentas.

Gloria mantuvo una leve sonrisa y siguió la plática con don Mariano y doña Valentina.

Al rato subió gente a saludar a don Mariano. Gloria aprovechó para salir de la sala; quería irse sin que nadie se diera cuenta.

Pero apenas bajó, se topó de frente con Federico saliendo del elevador.

Traía un traje negro a la medida; se veía firme, alto, con buena presencia.

En la mano llevaba una bolsita rosa, seguramente de Irene. Solo que Irene no estaba por ahí.

—Señor Córdoba —saludó Gloria con un leve gesto.

Su aparición tomó a Federico desprevenido por un segundo.

El rojo vino del vestido resaltaba su piel clara; no traía maquillaje y aun así se veía impecable. Sus facciones se veían suaves, pero su mirada tenía algo que jalaba. Esa mezcla rara en ella no se sentía forzada.

La mirada de Federico se le fue haciendo más profunda.

Gloria pensó que a él le molestaba verla ahí.

—Vine a dejar un regalo. Ya me voy —explicó.

—Ya que viniste, acompaña a mi abuelo a comer —dijo Federico con voz baja—. Les caes bien. No les arruines el momento.

Gloria se quedó callada unos segundos y negó con la cabeza.

—No. Tengo cosas que hacer.

Se dio la vuelta para irse.

Al pasar junto a él, sintió que le apretaban la muñeca.

La mano de Federico la sujetó con fuerza y le frenó el paso.

Quedaron muy cerca. Gloria volteó y, en sus ojos, se reflejó el rostro marcado de Federico.

El perfume tenue de ella se esparció; ese olor, en otros tiempos, le había movido todo a Federico más veces de las que quería admitir.

Federico frunció el ceño unos segundos. Se le movió la garganta al tragar saliva.

Capítulo 187 1

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