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ÉL ME QUERÍA SUMISA, NO REINA romance Capítulo 181

Yahir Hernández dejó la taza sobre la mesa con total indiferencia.

—Yo solo disfruto del café, no juzgo a las personas.

No iba a comparar a Felisa con ninguna otra mujer. Ella era única y no necesitaba medirse con nadie más.

Incluso si ella no tuviera ninguna habilidad especial, a él le seguiría gustando.

Rodrigo Vega arqueó una ceja con una sonrisa burlona.

—Señorita Valenzuela, a ver cuándo nos deleita con su talento para preparar café. Sería un honor probarlo.

Felisa esbozó una sonrisa distante, con la mente en otro lado.

—Otro día habrá oportunidad.

—¿Sigues pensando en doña Beatriz? —susurró Yahir, inclinándose cerca de su oído.

Ella asintió levemente.

Yahir sabía que tenía un corazón de oro; no podía ver a un animal herido sin querer cuidarlo, mucho menos tratándose de una vida humana.

Pero la abuela Serna estaba en una etapa terminal. Por más que Felisa quisiera salvarla, sus opciones eran prácticamente nulas.

La fiesta de cumpleaños estaba en pleno apogeo. Doña Beatriz hizo el esfuerzo de permanecer en el salón principal durante media hora, pero su energía se agotó rápidamente y tuvo que retirarse a su habitación a descansar.

Julián Serna se quedó conversando un rato con ellos.

La mayor parte del tiempo, los tres hombres se dedicaron a ponerse al día. Ella y Catalina García apenas intervinieron; se quedaron sentadas en silencio, bebiendo café y respondiendo mensajes en sus teléfonos.

No fue hasta que subieron al auto que Yahir le entregó dos píldoras: una negra y una roja.

—Tómalas.

Felisa lo miró sorprendida.

—¿En qué momento las conseguiste?

Capítulo 181 1

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