Entrar Via

EL HOMBRE POR EL QUE LO DEJÉ TODO NUNCA ME AMÓ romance Capítulo 615

Vanesa quedó acorralada contra la cama del hospital.

Su corazón martilleaba a toda prisa.

Las palmas de sus manos estaban empapadas en sudor frío.

Una oleada de nerviosismo se apoderó de ella instintivamente.

Le resultaba imposible frenarla.

Y esa tensión en su cuerpo se volvió innegable.

Sin embargo, mientras Fabio la besaba, Vanesa no hizo ningún intento por apartarse.

Fuera por un deseo inconsciente de provocarlo o por algo más profundo, Vanesa terminó enredando sus brazos alrededor del cuello de Fabio.

La mirada de Fabio se oscureció de inmediato y su respiración se volvió áspera y pesada.

De pronto, el ambiente aséptico de la habitación se cargó de un magnetismo eléctrico.

Ambos se perdieron en la intensidad del momento.

El beso duró tanto que el aire se les hizo indispensable.

Fue entonces cuando Fabio finalmente la liberó.

Pero a pesar del fuego de hace un segundo, una extraña calma los envolvió a ambos, y ninguno se atrevió a romper ese silencio tan peculiar.

—El doctor dijo que por estos días debes evitar el picante y las comidas irritantes. Dieta ligera —indicó Fabio.

—En cuanto termine el suero, podrás irte.

Con esas simples palabras, Fabio cortó de tajo toda la tensión que flotaba en el aire.

Vanesa murmuró un leve sonido de afirmación, asintió y prefirió no decir nada más.

—Intenta descansar un rato —le sugirió Fabio con tono neutro.

Vanesa no se opuso; en verdad sentía el cuerpo pesado por el cansancio.

Se reclinó contra las almohadas y pronto sintió que el sueño la vencía.

Fabio no dio señales de querer irse; se quedó a su lado haciéndole compañía.

Mantuvo la vista fija en los documentos que sostenía en las manos.

Y los fue revisando y firmando con agilidad.

Mientras tanto, la noticia del millonario acuerdo entre IGM y el Grupo Serrano había acaparado el titular de todos los medios casi al instante.

En el mundo corporativo, se trataba de una alianza sin precedentes, un golpe maestro.

Los departamentos de relaciones públicas tanto de IGM como del Grupo Serrano lanzaron comunicados oficiales al mismo tiempo.

Los únicos que parecían haberse esfumado de la faz de la tierra eran Fabio y Vanesa.

Su mirada siguió siendo impasible; no intentó desenmascarar las verdaderas intenciones de Vanesa.

—Y eso, ¿qué tiene que ver con el lugar al que nos dirigimos ahora? —inquirió Vanesa sin inmutarse.

—Tu estómago sigue resentido, quedarte en el hotel comiendo fuera no es lo más adecuado. Te vas a quedar en la casa a la orilla del río; allí están el chef y el personal de servicio para atenderte en todo momento —le informó Fabio como si le estuviera dando el clima.

Vanesa arqueó una ceja. —Señor Serrano, si no mal recuerdo, acordamos no vivir juntos.

—No viviremos juntos, pero yo decidiré cuándo compartir la cama. ¿Hay algún problema con eso? —replicó Fabio.

Vanesa sonrió con ironía. —Dígame algo, Señor Serrano, ¿alguna vez le han dicho que es el viejo zorro más calculador de la historia?

La verdad era que todo aquel que intentara negociar con Fabio Serrano siempre terminaba perdiendo más de lo que ganaba.

Todas sus exigencias terminaban siendo manipuladas para encajar a la perfección en los planes de él.

Dejándola acorralada sin ninguna escapatoria.

—Un par de veces, sí —reconoció Fabio, sin pudor alguno.

—¿No teme que un día decida mandar todo al diablo y destape este escándalo ante todo el mundo? —amenazó Vanesa.

En ese instante, el auto se detuvo frente a un semáforo en rojo.

Fabio giró la cabeza y clavó su mirada en Vanesa. —Si tú estás dispuesta a arriesgarlo todo, ¿por qué habría de asustarme yo?

Esa simple respuesta bastó para dejar a Vanesa sin palabras.

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: EL HOMBRE POR EL QUE LO DEJÉ TODO NUNCA ME AMÓ