El silencio en el penthouse esa noche era un arma. Un silencio pesado, gélido, que había descendido en el momento en que Ricardo entró. No había dicho una palabra. Simplemente había dejado su portafolio en la mesa de la entrada y se había servido un whisky, sus movimientos eran rígidos por la furia contenida.
Alejandra lo observó desde el sofá, donde leía un libro sobre botánica. No levantó la vista. Sabía que él había venido a buscarla. La presión de su abuelo, la humillación de los titulares… todo eso era una tormenta que necesitaba un pararrayos. Y ella era el único en kilómetros a la redonda.
Él se acercó, deteniéndose frente a la mesa de centro. Dejó el vaso de whisky, el sonido del cristal contra el mármol fue anormalmente fuerte en el silencio.
De su saco interior, sacó un sobre grueso, de color marfil. Lo arrojó sobre el libro abierto de Alejandra.
Ella bajó el libro lentamente. Era una invitación. El papel era pesado, costoso, con el logotipo en relieve del Club de Industriales.
—Irás —dijo Ricardo. Su voz no era una petición, era un decreto. Fría. Absoluta—. Es el evento de recaudación de fondos de los patrocinadores del concurso. El próximo sábado.
Alejandra no tocó la invitación. Sus ojos se levantaron y se encontraron con los de él.
—Sonreirás —continuó, cada palabra un golpe—. Te sentarás en la mesa principal. Junto a Natalia. Y le demostrarás a todo el mundo, y especialmente a mi abuelo, que estos rumores son basura y que eres parte de esta familia.
Hizo una pausa, su mirada endureciéndose aún más.
—Es una orden, Alejandra. No una sugerencia. No quiero sorpresas. No quiero espectáculos. Solo obediencia.
La humillación era el objetivo. Quería exhibirla como un trofeo domado. La rebelde, finalmente puesta en su lugar, sonriendo dócilmente al lado de su prometida embarazada. Era una jugada de poder, una ejecución pública diseñada para apaciguar al patriarca y limpiar la imagen de la familia.
Ella debía ser el cordero del sacrificio.

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Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Día que Murió Nuestra Hija, Él le Puso el Anillo a Otra
Hasta ahora esta muy interesante...