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El despertar del Dragón (Jaime Casas) romance Capítulo 6101

Pero Vivian no dio un paso atrás.

Alzó la barbilla y sostuvo la mirada de Julián Casas. "Joven Maestro Casas, mi familia quizá no sea tan inmensa como el Palacio, pero después de mil años en Ciudad Nube Celeste no somos ningún flan. Si se atreven a entrar en la Mansión Janis por ti, los vamos a frenar con todo lo que tengamos".

Hizo una pausa, con la voz firme. "Mientras me ayudes a entrar al Dragonmere, la Familia Janis te respaldará. Si el Palacio viene, nos plantaremos por ti".

Julián Casas la observó, y un leve destello de sorpresa le cruzó los ojos.

Esa mujer sí tenía agallas.

Guardó silencio un momento y luego una sonrisa se le asomó en la comisura.

"Señorita Janis, ¿sabe por qué dije que el torneo era solo por el elixir celestial?"

Vivian parpadeó, sin entender por qué había cambiado de tema.

Julián Casas continuó: "Era puro pretexto. Mi objetivo real era encontrar refugio".

Reclinándose en el respaldo de la silla, habló con calma. "Con la recompensa del Palacio, en todas partes quieren entregarme a cambio del premio. Ciudad Nube Celeste puede estar bajo la jurisdicción del Palacio, pero sus facciones están enredadas, y un cultivador errante como yo apenas puede dar un paso afuera sin terminar muerto".

La miró de reojo. "Así que cuando vi el torneo pensé: si me vuelvo el yerno de la Familia Janis, ¿no gano un lugar donde quedarme? ¿No esquivo la persecución del Palacio, al menos por un tiempo?"

A Julián Casas nunca le faltaban palabras; si el Dragonmere no le hubiera interesado, seguro estaría inventando otra historia en ese mismo instante.

Vivian se quedó helada.

Jamás había imaginado que él se metiera al torneo con cálculos así.

Julián Casas siguió: "Ahora que la Señorita Janis me ofrece protegerme, ¿cómo voy a negarme? En cuanto al Dragonmere…"

Hizo una pausa. "La neta, sí quiero saber a dónde se fueron los draconianos y cómo nació mi Linaje de Sangre del Dragón Dorado".

Se puso de pie y le extendió una mano a Vivian.

"Señorita Janis, que nuestra cooperación sea agradable".

Vivian miró su mano, parpadeó, y luego una sonrisa radiante le floreció en el rostro mientras se la estrechaba.

"Claro que sí, que sea agradable".

Julián Casas retiró la mano y, como si de pronto recordara algo, añadió: "Por cierto, Señorita Janis, ya que ahora somos socios, ¿puedo pedirle algo?"

Vivian asintió apenas. "Joven Maestro Casas, dígame".

Julián Casas la miró un instante; su expresión era perfectamente solemne. "Ya que somos socios, ¿no deberíamos resolver lo del compartir-almas de una vez?"

La curva de sus labios se quedó a medias, como si alguien le hubiera pegado un talismán de pausa.

"¿Tú… qué acabas de decir?"

Julián Casas abrió las manos. "¿No lo dijo usted misma? Soy su Consorte de Compartir Almas. La prueba ya se hizo, así que el siguiente paso es el compartir-almas. ¿Pa' qué esperar? Esta noche me queda perfecto".

El color se le subió a las mejillas a Vivian. Le lanzó una mirada feroz. "¡Joven Maestro Casas, compórtate!"

Julián Casas puso una cara de absoluta inocencia. "¿Y qué tiene de inapropiado? Usted me llamó su Consorte de Compartir Almas. Si un Consorte de Compartir Almas no comparte almas, ¿entonces para qué sirve?"

A Vivian se le atoraron las palabras en la garganta; no le salió nada.

Tomó una larga bocanada de aire, se tragó las ganas de estamparlo contra la pared, y escupió cada palabra:

Capítulo 6101 Te estaba tomando el pelo 1

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