Froilán creía que sólo uno de los cuatro clones de sombra de Jaime era real, y que el resto eran meras ilusiones o imágenes.
Acatando la orden de Froilán, los cuatro ancianos se dispersaron de inmediato en distintas direcciones, cada uno apostando con desesperación a que el Jaime que tenían detrás era sólo una ilusión.
Sin embargo, justo cuando los cuatro ancianos se retiraban, los cuatro Jaimes los alcanzaron, blandiendo sus puños con todas sus fuerzas a las espaldas de los cuatro ancianos.
¡Bam!
Cuatro Jaimes lanzaron al mismo tiempo su ataque, golpeando a los ancianos de lleno en sus espaldas. En un instante, el aura de Jaime estalló. Las ropas de los cuatro ancianos se desgarraron por el impacto, y salieron despedidos mientras gritaban de agonía.
El cuarteto voló a varios cientos de metros de distancia y se estrelló con fuerza contra el suelo, sin que se conociera su destino.
Al segundo siguiente, toda la escena se sumió en el silencio.
Todos se volvieron para mirar a Jaime, con la mirada llena de asombro.
Ninguno de ellos podía comprender cómo podían existir al mismo tiempo cuatro Jaimes idénticos e igual de potentes.
«Esto es imposible. ¿Cómo puede estar ocurriendo?».
Froilán estaba por completo estupefacto. Se quedó clavado en su sitio como un idiota.
Cuando los cuatro clones de sombra de Jaime se fusionaron, su aura se volvió un poco errática.
Mantener el suministro de aura a cuatro cuerpos distintos al mismo tiempo le resultaba agotador.
Si los cuatro ancianos no hubieran agotado antes su energía espiritual y huido despavoridos, Jaime no habría podido acabar con ellos con tanta facilidad.
Aunque podía manifestar clones de sombra utilizando Nueve Sombras, y cada clon poseía la misma aura que él, las habilidades de cada clon de sombra se veían significativamente reducidas.
Después de todo, Jaime tuvo que dividir su poder en varias porciones.
Al notar algo, Montane Daemon se apresuró a dar un paso adelante y le puso con suavidad una mano en el hombro para canalizar algo de energía espiritual en su cuerpo.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: El despertar del Dragón (Jaime Casas)