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El despertar del Dragón (Jaime Casas) romance Capítulo 2536

Jaime caminó hacia el campamento después de decir eso. Betel lo reprendió:

—Escúchame, este es el territorio de la manada Lobo Demoníaco. No te atrevas a pensar en escapar. En cuanto salgas del campamento, los Lobos Demoníacos de seguro irán por ti y te comerán vivo. Has tenido suerte de no habértelos encontrado esta vez.

Jaime ignoró a Betel. Cuando volvió al campamento, no dejaba de pensar en Lahual. Se preguntaba por qué Lahual lo estaba buscando.

«¿Es por el aura de bestia celestial que tengo?».

Betel miró a Jaime, que lo ignoraba. Una mirada asesina apareció en sus ojos. Los aldeanos como Jaime nunca podían ser groseros con gente como Betel.

Pasó la noche. Francis miró el polvo blanco que había esparcido antes de volverse hacia los demás.

—¿Quién estaba de turno anoche?

Los que habían sido elegidos para el turno de noche se presentaron, y uno de ellos era Jaime.

—¿Vino una bestia demoníaca anoche? —preguntó Francis.

Los demás negaron con la cabeza, pero Jaime asintió con la suya.

—En efecto. Una bestia demoníaca vino al campamento anoche.

—¿Qué clase de bestia demoníaca era?

La cara de Francis estaba bastante nerviosa.

—Un lobo demoníaco. Se acercó al campamento, pero se asustó y huyó —respondió Jaime con sinceridad.

Al escuchar que era un Lobo Demoníaco, Francis se puso menos tenso. Se sintió con claridad aliviado por la respuesta. Sin embargo, su reacción confundió a Jaime.

«¿No estamos en el territorio de la manada del Lobo Demoníaco? ¿Hay otras bestias demoníacas por aquí?».

—Muy bien, recoge tus cosas. Nos vamos...

Francis siguió recto.

—¡Vamos!

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