—¿Qué te pasa, mamá?
Alice no podía dejar de llorar.
—Elliot, ¿lo sabías? Willow… en realidad es la hija ilegítima de tu padre.
Desde luego, Alice estaba al tanto de que Willow no era la hija de sangre de David. Conocía la verdad. Sin embargo, ¿acaso eso era relevante? No iba a revelar la verdad en ese instante. Su único anhelo era que su hijo se volviera contra Willow. Desde ese día en adelante, esa muchacha no tendría ni un respiro. Todo el sufrimiento que Lauren había soportado en su vida anterior, Willow lo experimentaría también, hasta la última pizca. Ansiaba presenciar cómo David, Sharon y George se retorcían al ver a Willow hecha pedazos y maltratada. Elliot abrió los ojos desmesuradamente.
—Mamá, ¿de qué estás hablando?
—No me lo estoy inventando. Willow es hija de tu padre y Sharon, la directora del centro médico Hoverdale Skyline. ¿Y sabes qué le pasó a tu verdadera hermana pequeña?
Elliot parpadeó.
—¿No la secuestraron?
Alice negó con la cabeza.
—No. Tu padre se la llevó. La abandonó en un orfanato y se trajo a su hija bastarda a casa. Me dejó criar a esa niña mientras nos trataba a ti y a mí como a unos idiotas.
El niño de diez años se quedó paralizado, con el cerebro luchando por procesar el peso de la información.
—¿Cómo puede ser…?
Había conocido a la directora Sharon. Y ahora que lo pensaba… Willow se parecía mucho a ella.
—Mamá… ¿qué hay de mi hermana de verdad?
—La han adoptado. La familia que la adoptó no es otra que la familia Mavis, de Buenavista. ¿La fiesta de cumpleaños a la que nos colamos? Era para tu hermana de verdad.
—¡¿En serio?! —La cara de Elliot se iluminó—. Mamá, ¡vámonos! ¡Estoy deseando verla!
Pero Alice parecía abrumada por la culpa. Se le notaba en toda la cara.
—Elliot… ya la conoces.
—¿Qué? ¿Cuándo?
—Era la niña de la tienda de ropa para niños.
—¿E-ella?
Mientras tanto, las imágenes de Willow empujando a Corinth por las escaleras ya habían sido entregadas a la policía.
Willow, siendo una niña de tan solo cinco años, quedó exenta de enfrentar cargos legales. Sin embargo, Alice y David no corrieron la misma suerte y terminaron encarcelados.
La influencia combinada de las familias Mavis y Jackson, ambas poderosas en Buenavista, superó a la de los Bennett, llevando a las autoridades a actuar rápidamente. Además, toda evidencia en video que demostraba la culpabilidad de Félix fue eliminada.
Mientras tanto, la fiesta de cumpleaños de Lauren, un evento fastuoso y extravagante, marcó su presentación oficial ante la élite de Buenavista por el señor Timely y la señora Shirley. Desde ese día, Lauren se convirtió en la hija predilecta de la familia Mavis, recibiendo miradas cálidas y respetuosas de todos.
Este trato contrastaba fuertemente con su vida anterior en Hoverdale, donde la élite nunca le había mostrado amabilidad. Ahora, con el respaldo de toda la familia Mavis y el apoyo de amigos leales como Félix, Flynn, Jim y otros, Lauren no tenía nada que temer. Incluso Rayne, la hermana menor de Jim se mantuvo a su lado toda la noche, demostrando su admiración.
—¡Vaya! No me extraña que mi hermano no pare de hablar de ti. Eres tal y como él decía: ¡superguapa! Eres como… ¡como un bollito al vapor! ¡Redonda y blandita!
Lauren:
—… Gracias, supongo.
Rayne echó los brazos al cuello de Lauren.
—Cuando empiecen las clases, no te preocupes. Yo te protegeré. Nadie se meterá contigo.

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