Entrar Via

El camino de venganza de la heredera rota romance Capítulo 35

Con tanto arrodillarse e inclinarse a cada paso, su delicado cuerpo sin duda sufriría, sus rodillas y su frente acabarían con moretones y sangrando. Era la estimada esposa del presidente del Grupo Bennett; que la vieran humillarse de esa manera sería humillante.

Si alguien lo grababa y lo publicaba en Internet, ¿cómo podría volver a enfrentarse a los círculos sociales de élite de Hoverdale? Además, el Reverendo Matthew no era alguien con quien uno pudiera entrar y reunirse, solo concedía audiencias a aquellos que consideraba dignos. Si se negaba a verla, todo su esfuerzo sería en vano.

Tras sopesar los pros y los contras, el rostro de Alice se torció.

—Laurie, ¿podríamos tal vez hablar de otra petición?

Lauren no pudo evitar soltar una risa fría y burlona.

—Alice, afirmas que quieres mi perdón, pero sigues intentando negociar conmigo como si esto fuera una especie de mercado.

El rostro de Alice se sonrojó. Bajó la cabeza, con la culpa carcomiéndola, y su voz apenas llegó a un susurro.

—Laurie… No es que no quiera, es solo que… Me estoy haciendo mayor. No puedo con una escalada así.

El rostro de Lauren se endureció con decepción, sus ojos brillaban con un desapego gélido. No estaba dispuesta a hacer un esfuerzo, pero demasiado orgullosa para admitirlo.

—Esto no funcionará, aquello no funcionará… ¿Qué puedes hacer entonces? ¿Vas en serio con esto? ¿O solo has venido a disfrutar del espectáculo?

Las palabras tajantes de Lauren le rompieron el corazón a Alice, cuyos ojos se llenaron de lágrimas. Su voz temblaba mientras balbuceaba:

—No, Laurie… Por favor, créeme. Solo dame otra oportunidad.

Lauren la miró con frialdad, con una mirada que la atravesaba.

—Ya te di una oportunidad y no la valoraste. ¿Todo ese supuesto amor maternal tuyo? No son más que palabras vacías.

—No… No es así… —Alice sacudió la cabeza con desesperación, a punto de derrumbarse por la emoción—. Laurie… Una última vez. Te lo prometo, esta es la última oportunidad. Solo dime lo que quieres. Sea lo que sea, lo haré, lo juro.

Lauren cerró los ojos, respiró hondo mientras intentaba calmar la tormenta que se estaba gestando en su interior. Cuando volvió a abrirlos, la fría determinación de su mirada hizo que el corazón de Alice se estrechara.

—De acuerdo, Alice. Ya que eres tan persistente, te daré una oportunidad más. Esta es la última, si vuelves a fallarme cada una seguirá su camino desde este momento. No más ataduras, no más oportunidades.

Alice, sintiéndose como si le hubieran concedido un indulto, asintió. El destello de pánico en sus ojos delató su inquietud. Miró fijo a Lauren, con el cuerpo tenso y rígido, como si se estuviera preparando para el impacto.

Verify captcha to read the content.VERIFYCAPTCHA_LABEL

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: El camino de venganza de la heredera rota