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El camino de venganza de la heredera rota romance Capítulo 319

Si no era Lauren, el óvulo de cualquier otra mujer no significaba nada para él. Madame Kate miró la expresión hueca y sin vida de Félix y su pecho se apretó una vez más.

—Está bien. Le diré a Gael que se encargue —dijo.

Félix no respondió. Se quedó sentado, entumecido e inmóvil. Al ver esto, Madame Kate no dijo nada más. Con el apoyo de Anna, se dio la vuelta y se alejó. Gael llegó con una gruesa carpeta en la mano, tenía el rostro serio y desencajado. Cuando vio a Félix dijo:

—Señor, he descubierto algo muy importante.

Félix levantó la vista. Su mirada seguía distante y fría.

—¿Qué pasa?

Gael respiró hondo para tranquilizarse y empezó.

—Señor, su esperma almacenado en el banco de esperma del Hospital Buenavista fue manipulado hace más de dos años.

Félix ni siquiera se inmutó.

—Oh.

Su reacción fue plana, indiferente. Gael lo miró fijo, suspirando en silencio.

«No le importa. Todavía no».

Lo que iba a decir a continuación, lo cambiaría todo. Se recompuso y empezó a relatar todo lo que había descubierto, hasta el último detalle inquietante e increíble. Mientras hablaba, empezaron a formarse grietas en la pétrea máscara de Félix. El vacío de sus ojos comenzó a agitarse, y débiles destellos de algo humano empezaron a regresar. La mirada de Félix se clavó en él. Su voz era áspera, temblorosa.

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