Benicio negó con la cabeza y soltó un suspiro.
—Ay, de veras... Mejor apúrate y ve a buscar a Fabiana, fíjate dónde anda. No termines como yo, arrepintiéndote cuando ya sea demasiado tarde.
—¡Eso nunca! —Gregorio agitó la mano, fastidiado—. Si tú no vas, yo mismo voy. Ya ni tiene gracia esto.
Gregorio y un grupo de hombres de su edad pasaron la noche entre luces de neón y copas, rodeados de mujeres y excesos. La fiesta parecía no tener fin. No fue sino hasta que salió, tambaleándose, que su celular empezó a sonar. Vio la pantalla: su madre le había llamado más de diez veces.
Al contestar, ella le dijo que no se sentía bien y que al día siguiente iría a Puerto Maristes para hacerse unos estudios.
Gregorio, con la lengua trabada por el alcohol, apenas balbuceó un sí.
Al día siguiente, ya con la resaca en el cuerpo, recordó que su mamá llegaría, pero Fabiana no estaba en casa.
Tenía que llamarla de inmediato para que regresara.
Marcó sin pensarlo mucho. Fabiana contestó con una voz cortante.
—¿Qué pasa?
—Hoy viene mi mamá, que se siente mal. ¿Dónde estás? Regresa ya y llévala al hospital, no sé si necesite quedarse internada —habló como si nada hubiera pasado, como si Fabiana solo hubiera salido a comprar pan.
En ese instante, Fabiana estaba en la montaña preparando unas bebidas. Al escuchar el tono de Gregorio, sintió un frío que le caló hasta los huesos.
Cuatro años llevaba casada con él. Renunció a su trabajo, se dedicó de lleno a ser la mujer detrás del hombre, le dio hijos, cuidó a sus suegros. Su propia madre siempre había estado enferma, y aun así, la suegra acababa hospitalizada dos veces al año. Quien la cuidaba era Fabiana, siempre ella. La suegra podía pagar a alguien, pero prefería que Fabiana se encargara personalmente. Los niños eran pequeños; aunque había niñera, ella no podía desentenderse. Esos cuatro años, por él y por la familia, le costaron más que cualquier empleo afuera. Ni siquiera así Gregorio le agradecía nada. A sus ojos, todo lo que hacía era su obligación.
Incluso ahora, cuando ella ya le había dicho que quería el divorcio, Gregorio seguía tratándola como si fuera suya, como si pudiera ordenarle lo que quisiera.
—¿Vas a contestar o qué? ¿Qué estás haciendo? —Gregorio se impacientó al otro lado.
[Tienes un día. No me importa dónde andes, regresa ya. Esta es tu última oportunidad.]
A Fabiana le invadió una mezcla amarga de rabia y tristeza.
Así era el hombre al que había elegido para toda la vida.
Ni siquiera pensó en el hijo que vivía con ella. ¿Acaso también pretendía dejar al niño sin nada?
Pero, al menos, Fabiana no dependía solo de él para sobrevivir.
En estos cuatro años, había ahorrado lo poco que podía. Además, cuando su madre falleció, ella era hija única, así que el seguro y lo que quedó fue para Fabiana.
Pensar que, a su edad, todavía tenía que apoyarse en el dinero que dejó su madre para salir adelante, le llenaba el corazón de una tristeza que le apretaba el pecho.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Baile de Despedida del Cisne Cojo
No me gustó el final nada de nada. Al principio odie a Benicio luego pensé que tendrían una oportunidad y al final todo queda inconcluso y sin chiste 😢...
Apenas voy en el capítulo 263 y ya no soporto más a la pegga hipócrita manipuladora, teatrera e interesada de Cristina y al pusilánime id¡0ta del Benicio, me hierve la sangre jajaja esta novela me está provocando demasiado estrés y elevando mis niveles de cortisol jajaja...
Terminé de leerla eh visto los comentarios de varias plataformas y dicen que es muy malo el final...la verdad creo que no entienden la historia fue hermosa te mostraron dos personas y sus crecimientos te muestran que todas las decisiones que tomes tienen sus consecuencias que no siempre son finales felices llenos de redención sino que si te equivocas aveces ya no hay forma de resolverlo y la marca queda ahí para siempre por mucho que te arrepientas...ame a fani por su fuerza y decisión odie y ame a benicio por sus malas decisiones y intentar redimirse fue hermoso felicidades...si len esto no importa donde me encuentre yo seré feliz 🫶❤️...
Listo ya la acabé, para ser sincera, me gustó, aunque sentía que se repetía algunas cosas pero al final me gustó, no es el final que quería pero bueno. Andrés o benicio merecía redención y otra oportunidad, lástima, no merecías ese final. Se la paso pidiendo disculpas siempre, me dejó un mal sabor de bocas, me sentí mal por el, al final murió solo 😭...
Por qué le hacen esto a mi pobre corazóncito? Benicio merecía redención, hubiera quedado bien que lo que ella iba viviendo diferente cambiaba el futuro y todos quedaban felices y juntos 😥...
Fue un final poco agradable siento que paso tantos capítulos divagando para que el protagonista terminará así, podría haber sido más simple.......
Perdí mi tiempo en esta lectura, comenzó bien y luego se volvió un BUCLE incoherente y pesado. Háganse un favor y no la lean...
Empezó bien y terminó pésimo, me apena mucho porque Benicio murió solo...
Asco de final... de romantica no tiene nada... pero que se puede esperar, la obra original es China y se caracterizan por ser tragicos...
Como toda buena novela deja un vacío al terminar de leerla. Beni te odie tanto pero si duda también te quise....