Capítulo 28 Pensándolo bien, entre ella y Rafael había un vínculo curioso. El problema era que él no parecía interesado en nadie; en cuanto apareciera la mujer de sus sueños, ese lazo se rompería. Vanessa apretó las manos y miró al abuelo con sinceridad.
—Lo de mi matrimonio con Rafael... me gustaría que no se hiciera público por ahora.
—¿Ah, sí? ¿Qué les preocupa? —preguntó Antonio, extrañado.
Ella se sintió apenada, pero decidió ser honesta.
—Mucha gente de Cartaluz sabe lo que pasó con Alexis. Si se enteran que me casé con Rafael, la reputación de ambas familias podría verse afectada. También me preocupa que dañe la imagen de él en el Grupo Firax.
Hizo una breve pausa antes de continuar.
—Quiero buscar el momento adecuado para aclarar que entre Alexis y yo nunca hubo nada serio y que el compromiso se canceló por mutuo acuerdo.
De esa forma, el escándalo sería mínimo. Tras escucharla, el señor se quedó pensativo y luego se rio.
—En serio que ya creciste. Estar con Rafael te sienta bien; mira nada más cómo piensas en todo y te preocupas por las familias.
—Entonces, ¿está de acuerdo? —preguntó ella ilusionada.
—Sí, acepto —respondió Antonio con cariño—. Lo haremos como ustedes digan. Lo único que quiero es que seas feliz. Al principio me daba miedo que Alexis te lastimara por lo inmaduro que es, pero ahora estoy tranquilo. Rafael es un hombre centrado y sabrá cuidarte.
A Vanessa se le hizo un nudo en la garganta y se le Iloraron los ojos por la emoción.
—Gracias.
—No tienes nada que agradecer. —El señor tomó unos documentos que estaban sobre el escritorio y se los pasó—. Esto es tu regalo de bodas y también por tu cumpleaños.

VERIFYCAPTCHA_LABEL
Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Arquitecto De Mi Refugio