Capítulo 200 Vanessa sonreía complacida, sin importarle nada.
—Por cierto, asegúrate de preguntar bien: además de querer acostarse contigo, ¿qué otras cosas hizo?
—Vanessa, deja de difamarme...
Natalia lloraba a lágrima viva del dolor. Con una mirada rápida de cálculo, aprovechó para recostarse en Alexis, llorando y quejándose a gritos. La sangre se extendió por media mejilla, tiñéndola de rojo. Era un espectáculo que ponía los pelos de punta.
Los ojos desconfiados de Alexis fueron de Vanessa a Natalia. No tuvo tiempo de preguntar más. Se agachó, la cargó en brazos y se alejó rápidamente de ese rincón del salón.
Las otras invitadas, al ver aquello, se miraron unas a otras sin saber qué decir. Ninguna quería meterse con Vanessa. Se dispersaron a toda prisa.
Ella, en cambio, estaba de muy buen humor.
Por supuesto, ese pequeño episodio no afectó a los ejecutivos que negociaban en el salón principal. Leandro hablaba con soltura, exponiendo sus conocimientos sobre sistemas inteligentes de un modo que arrancaba aplausos.
—Entonces, señor Palma —dijo Víctor—, si tiene tiempo, mañana podríamos hablar de una colaboración.
—Por ahora, el mayor inversionista de nuestro proyecto de energías renovables es el Grupo Firax, es decir, el señor Cisneros.
Víctor Galván extendió la invitación y mencionó el nombre de Rafael a propósito.
Leandro sonrió sin delatar nada.
—Es un honor que el señor Cisneros y el señor Galván me consideren. Mañana...
No terminó la frase. Una voz cortante y arrogante lo interrumpió:
—¿Y el Corporativo Zarza, señor Palma? ?NO merece ninguna consideración?
Con esas palabras, un hombre alto y de piernas largas apareció ante ellos.
Tenía una cara de rasgos marcados, atractiva. La mirada, afilada, despedía un aura amenazante, como de un general de tiempos de guerra. Con agresividad.
Arrogante, salvaje y de complexión poderosa.
En cuanto entró, los demás se pusieron de pie y empezaron a saludar con inclinaciones de cabeza.
¿Cómo era ese dicho en los negocios?
En el norte, Rodrigo Zárate de la capital; en el sur, Rafael de Cartaluz.

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