Capítulo 195 Vanessa jamás negó que Alexis le habia salvado la vida, pero eso no significaba que tuviera que tolerar la crueldad de Yolanda.
Pensar en sus padres muertos le revolvía el estómago; en segundos se le llenaron los ojos de lágrimas.
Alzó la cabeza y respondió:
"Si a usted le gusta tanto sacar el tema de mis padres muertos, ¿por qué no baja a hacerles compañía?" Después de enviarlo, no sintió ningún alivio. Al contrario, los extrañó más que nunca.
Ese ánimo sombrío la acompañó buena parte del día.
Por la noche, Rafael llegó a recogerla para ir al banquete.
En el auto, notó que algo no estaba bien y preguntó con suavidad:
—¿Estás de mal humor?
Vanessa se encontró con su mirada profunda y, al final, no dijo nada sobre la llamada de Yolanda esa tarde. Lo negó.
—No es nada.
—Si en algún momento no quieres estar ahí, me lo dices y nos vamos. —La mirada de Rafael era tan tranquila como siempre, como si esos ojos nunca pudieran enojarse.
Vanessa sonrió.
—Bien.
***
El banquete comenzaba a las nueve.
Cuando llegaron, el salón estaba lleno de gente y de personajes importantes.
Vanessa tenía la piel clara y facciones delicadas y brillantes en su pequeña cara; un vestido de noche azul marino con estampado de estrellas que realzaba su porte elegante y distinguido.
Rafael, a su lado, era apuesto, con casi un metro noventa de estatura, hombros anchos y cintura estrecha; un traje hecho a medida que lo hacía ver erguido y de presencia distinguida, imposible de ignorar.
La pareja, él tan apuesto, ella tan bella, atrajo todas las miradas del salón.
Miradas de asombro, de envidia y de curiosidad.
Aunque todos en ese círculo ya sabían lo de la ruptura entre Vanessa y Alexis, verlos juntos ahora hacía que todos se preguntaran qué relación tenían.
—¿Nerviosa? —Rafael la observó con calma, como si siempre estuviera pendiente de su reacción.
—No. —Vanessa sostuvo su mirada; los ojos claros y tranquilos, sin rastro de inquietud.

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